domingo, 23 de marzo de 2014

Slade – Slayed? [1972]



La poleada, el calor, sudor en las patas y un tiempo más corto que un recreo. Es lo que avecina la salida del lagarto escupe polvo, Un grupo que mereció ser más que un Come On Feel The Noize y cientos de horrores ortográficos. Birmingham otra vez luciéndose, ahora nos saca una jugada sencilla para el Glam Rock y el Rock en general. De nombre Slade con representantes como Noddy Holder en la voz y guitarra, Dave Hill en la guitarra principal, Jim Lea en el bajo y Don Powell en la batería. De a mediados de los 60s, pero nada que ver con el sensible Pop ingles de mierda que afectaba el cerebro a todo el mundo.

Slade más que etiqueta estúpida de Glam Rock, eran los magos y los hechiceros en poner singles a lo alto de la montaña, ya para 1972 nos regalan a “Slayed?”, del cual el manager, productor y puto, Chas Chandler del cual descubrió a Hendrix y toco en los Animals, estaba cubriendo a los ingleses por un largo tiempo, del cual se destacaría en la época de los 70s. Uno de ellos es este trabajo que aprovecho la oportunidad de sacar el lustre después de un Alive rojito que les estaba garantizando una cierta popularidad. La historia estaba trazada, pero no por ello se dejaría de seguir en actividad…

Que comience el deschonge y así se arma el sonido salvaje y coral hasta el velorio del vocalista...Nos alcanza unos ruidosos y alocados fraseos gritados con la sensación de otra semana sin trabajar, con esa energía que inspiraría a más de un grupillo de inexpertos músicos de Hard, tal vez como Ac/Dc, que de seguro tomaron nota en ese suplemento sencillo que evoca Holder. Pero más que alaridos y repetidas líneas, tenemos ese levanta-muertos eléctrico que maneja el rubio al cantar. Del cual lo hace con tal sentimiento que les pelará un guineo sueco que ganan o no fama, solo el disfrute de unos jóvenes que aprecian tal genero.

El cortometraje es adrenalina pura y exquisita que en ocasiones puede ser más que un hit suelto que ande por tu Mp4 en 2 días, es la llama que permanece y distingue al cuarteto, de tal manera, que me importa un marañón cubano si el sonido del álbum no encaja a perfección con respecto al especial, ya que de Glam tiene, pero en minúsculas porciones de las cuales no puedes medir cuando te relajas y disfrutas de la belleza natural que desprende. Si eres exigente y malandrín, vete para el Bowie de cada día, que aquí la calidad es lo que cuenta.

El duelo de guitarras, esa ferocidad en la batería y ese encorvado Blues detrás de ese Bajo. Más que 2x1, mejores promociones que la Nevería y un resultado cargado y lleno de melodías sabrosas. Si nos apetece veamos toda la labor guitarresca resumida en el tracklist, del cual se empapa de guitarras fáciles de recordar con una memorable gana de partir una sucia y distintiva guitarra que define al Rock más pesado. Ni que hablar de la actitud del Don batero que nos lanza platillos y golpes duros a la hora de quedar con el plomazo bien recibido. Pero para el conjunto hay pistas de medio tiempo y un poco más lentas, de las cuales el Bajo de Lea es el protagonista de suaves e inventivos toques que crean el aura Pop detrás de tanto desafío socado en variedad. Piezas ejemplares son los covers: “Move Over” de Janis Joplin y el corte final “Let The Good Times Roll” de un Bluesmen.

Hay que dejar claro algo: Este grupo fue más que una inspiración para los pipianes del Glam Metal y su cuadrilla de baladas fresonas, ni mierda, aquí no se asoma tal estupidez, se mezcla el buen Rock And Roll cincuentero, con la esencia Pop, siendo la vertiente más pesada la que domina al trabajo, exponiendo y patentando quien es más rudo, después de más de 10 años. Aunque pistas como: “Gudbuy T´jane”, “Look At Last Nite” y derivados, delatan el secretillo guardado que trae esas filosas guitarras con tal Bajillo que endulza una cubierta muy grave de Groove elegante, que no hace falta decir que de ahí y su ambigüedad sexual a la hora de vestir, nos trae el referente del Glam Rock.

Inglaterra nación de música popular y underground. Toda envuelta de casos representantes y de archivos de buen lujo, en pocas palabras de todo un poco: para la entonación de tímpanos y concentración, hasta para el disfrute bailón. El cual Slade, maneja ese termino como propio sello del cual te acelera los ánimos y la sangre, pero de un estilo tan prudente y pegajoso, que de pobre reconocimiento y de gran maestría en engancharnos con el combo bajo/guitarras, la alocada percusión y la desenfrenada y peculiar voz del frontman, hacen que se gire el vinilo hasta que se te quede en el coco.

No le doy más vueltas al asunto, que él habla por si solo y no da caso discutir que tan rockero es, pieza recomendable para el amante de Kiss, Ac/Dc u otras bandas que se bebieron el cuento de Slade, de tan sencilla manera que cuadren todos los instrumentos en una sola idea.






Nota: 8.5


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


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