domingo, 19 de enero de 2014

Rhapsody Of Fire – Legendary Tales [1997]

 Rhapsody, o, a partir del 2006 Rhapsody Of fire, es una banda de power metal, symphonic, epic… bla bla y toda es mamada que le quieran poner; hasta escuché, leí o miré sin querer, una etiqueta de Hollywood Power Metal. Ni comentar vale la pena eso. La banda hoy en día tiene una popularidad exagerada, mundial, tremendísima, en todo el planeta musical. Hasta el podador de la esquina, uno de bigotillo bosquejo y acento mexicano, carga la música de éstos en su reproductor. Sin embargo, sería bueno hacer unas reflexiones sobre esto, un poquito más adelante.


Rhapsody, para su debut estaría conformado por: Fabio Lione en las vocales, el nuevo redentor de algunos Luca Turilli; Alex Staropoli en los teclados; Sascha Paeth en la guitarra; Hunnecke Rizo en el bajo y Danielle Carbonera en la batería. Creo que a partir de esta banda, Italia tendría mucha más acogida por parte del Power metal, epic patrañas/caballeresco/fanfarrón/dulces de canela metal… etc.  

Legendary Tales está basado en la primera parte de “La Espalda Esmeralda” una historia, en cuestión de concepto que creó Rhapsody. Este tipo de temáticas compuestas por trilogías, éxodos, aventuras y cosas similares. Para aquella ávida gente deleitante en materia literaria, con respecto a la música, tiene que fascinarles este tipo de rubros para tener un disfrute más amplio y versátil. Si no es así, estoy completamente seguro que les aburrirá en demasía. Personalmente prefiero bañarme con pingüinos, volar con hipopótamos, o leer fonemas y lexemas, o mejor aún, leer piropos de los años 50s.

Pero, lo importante es su música, ya de por si el sistema letristico, para mi está muy soso,  “nerdoso” y cochambroso. Aunque, quisiera o no esto afecta mucho en su música, porque a veces la Turilli y los suyos tratan de emular este tipo de abstracciones y ser fehacientes ejecutores de esos deseos por secundar una temática fantástica e inverosímil. La música que trabajan, a partir de este álbum (perdónenme los fieles si hablo de la banda sólo habiendo escuchado éste único disco) notamos una cantidad de recursos que se salen de los convencionales. Este tipo de power metal, (No diré Epic como categoría) está bien trabajado, porque cuenta con mucha implementación de elementos barrocos y clasicistas.

Mucha influencia paganini por un lado, temerosas composiciones folclóricas, y mucho metal adecuado para su música por otro costado. Si bien, no tenemos el disco más creativo de la historia o tal vez de su carrera, pero lo que desvela el sencillo es una serie de formulas por no encajar en una cómoda casilla que los ubique en un estilo prosaico y vetusto. Puedo asegurar fielmente que muchos de sus fisuras, interconectadas sigilosamente entre Clásico Metal vs Power Veloz y directo, se efectúan con una voracidad legible, palpable y con entereza.

Quiero decir, a pesar de lo que tramen mostrarnos aquí, se oye, una serie de cadenas inteligentemente conectadas, pero ojo u oído, no estoy hablando que sean creativos, más bien virtuosos. Son músicos perfectamente calificados para tocar en una banda grande. Si la combinación saldría buena o mala, ya no sería cosa del virtuosismo, sino de la prospera creatividad que ostenten, cualquiera que sea el individuo.

Teclados capacitados para tener una línea muy conductiva y acoplada a cualquier sonido emulado de los bosques; guitarras y solos que muy a menudo se pierden en su maleza, opacados infructuosamente por el vaivén de teclados ya mencionados; unas composiciones que siguen patrones muy similares como: Entrada/puente/Estribillo normal y Coro-Épico, para cerrar con un himno de victoria lamentable. Baldas, de estilo folk,  aburridas sin mucho sentido de la noción y orden (A mi gusto estas debieron de ir de últimas o en comienzos y finales) Las mariconaditas que se hacen a veces dan sensación de haberse echado un disco instrumental, porque esos edredones exigen y no protegen la rudeza, que quizá tratan de mostrarnos.

El bajo y la batería son los papeles más decepcionantes de todo el álbum, joder. Pero, para que están allí, no pasan del primitivismo power atascado, 1) - la batería: atascada en una velocidad simple y sin ninguna regurgitación, o cambio circunstancial en ritmos sabrosos. No!!! 2) – Bajo: sólo acota una cuentas líneas, se va haciendo condescendiente y muy flojito. Cómo qué nadie la ha puesto mano al instrumento. Por otro lado los arreglos técnicos en la orquestación sucumben antes la hirsuta radiación de poder en la presencia de cualquier otro instrumento. Puta, que egoísta me sabe esto. Parece un aforismo genético de la música clásica, Aquella situación donde se tendrían que explotar solo violonchelos y o demás caducándose por su ausencia.

Si vas a trabajar con esa estructura Rhapsody, yo mejor prendo la tele y que me sigan escupiendo mentiras los corruptos, no los artistas. Ya sacamos lo que teníamos que sacar de ellos, ahora la parte benefactora, benevolente y amigable sentimiento original. Ya de por sí la prensada imagen de “Conan el bárbaro” en su portada no está mal, carnosa y cierto rasgo de “epicidad” y con ese dragón escupe fuego que está al otro lado de la confrontación. Digan lo que quieran, pero el arte está bien chulo y “cachimbón” aunque sus historias para granear frijol en el campo.

El factor que salvaguarda a Rhapsody es olvidarse de su nombre y escuchar las pocas composiciones decentes, a mi parecer: “Warrior Of Ice” y “Lord Of The Thunder” escuchándolas como disco pasadero, de camión o en busca de una finca en trayectos lejanos y aburridos, creo que cae como agua a gargantas sedientas. Pero, ahora, déjenme formular y tratar de entender, por qué este disco está clasificado como un OBRA indispensable del género. Vaya, no hace falta mucho y un conocimiento estrictamente el género para saber que la única cualidad que éste tiene es su informal estructura Power/Classic Metal, Lo demás está en creencias religiosas tal vez, o fanatismo.

Yo sinceramente, no creo que sea un debut para alardear tanto, creo que sólo hay que disfrutar y sacar lo más que se pueda de su música.  Este estilo de power metal está mediano, muy alabastrado y  por otro costado, enlodado por los haters más estúpidos. En fin, aquellos que se masturban hasta con los pies con la banda, bájenselo, pero Aquellos que empiezan con el power metal, mejor péguenle una escuchada anticipada a lo que mi colega y yo hemos puesto pre-rhapsody (antes de Rhapsody). Y los que juegan dragones y calabozos y no conocen la banda tal vez le interese.

¿Bajarlo o no, que más da, ustedes tienen la última palabra!








Nota: Un 6.7 y la cumbre y parroquia del power metal cayó o calló… ¿?




Publicado Por: Albert Spaggiari

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