sábado, 16 de agosto de 2014

Paul Weitz - American Pie [1999]



Con las axilas sudadas, unos Cheetos y un sofá sofocante, estamos listos para tirarnos unas risas con una película que nos haga entretener por un rato y nos valga la papaya lo demás. American Pie es una opción imperdible en el buen joven idiota que quiera aventar carcajadas con una trama de comedia sexual. Considerada por algunos una obra maestra de la generación y por otros una burra idiotez, ya se ha dicho mucho de los aspectos de ambos bandos pero mi oferta es únicamente presentarla como un momento lúdico en la vida para divertirse y nada más.

Paul Weitz es el director suertudo por la taquilla que contribuye en la masiva ola de “Otra Estúpida Película Americana” y que se llevó de encuentro una saga que no dejo indiferente a nadie en el transcurso del tiempo. Si, siempre con la puta y absurda temática del sexo empleado con una comedia como los gringos saben hacerla: Nada refinada y pegando para todo buen público que la observe. Este primer peldaño en la saga no es otra cosa más que sucesos trillados, momentos atrapantes y un grotesco hilo que persigue las metas del grupo de unos jóvenes que quieren perder la virginidad antes de marchar a la universidad. Vaya idea que se forjo Weitz para enredarla y enriquecerla con la juventud descerebrada que vivió en su tiempos de colegial.

Jim: el inexperto, desesperado y estúpido, Kevin: Un simple estudiante que tiene problemas con su novia, Chris “Oz”: un jugador de lacrosse que pasa de rudo a sentimental y Paul Finch: Un refinado que bebe capuccino. Este cuarteto de mulas emprenden el pacto para desvirgarse y con una presión a su alrededor que tratan de lograr al primer intento sin llegar a un buen resultado, les haría reconocer sus problemas que gradualmente alivian con sus actos y comportamientos. Tras un cabalgante ritmo sexual en el film la gran sorpresa de este taco cochino es que al final tienen lo que querían, pero con una moraleja con la sutileza de un ladrillo que se introduce en un trasfondo sensato que aclara el corriente y salvaje ímpetu del rodaje.

Para muchos: actores entrañables, desde un Jim hasta un Stifler bruto y cavernícola bromista, Para Otros: Una Mierda en los cuatros costados. Solo sé que a comparación con la realidad que se encuentra en las secuelas: “Band Camp”, “The Naked Mile” o “Beta House”, esto parece un trozo monumental de la realidad en la que existimos. Así de grave está la cosa. Me da una hueva temible que no quiero desencadenar por este tipo de cintas, ni tomarme la molestia de tirar mil y un paparruchas en este sitio para hacernos gracia mutua de las sandeces incoherentes que escriba, ya sabemos que para comprender esto solo necesitas tener ojos, lo demás corre para alegrarte la sesión.




Nota: Un 5.9 para no escribir y quedarse aplastado


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


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