Canned Heat es un
grupo estadounidense formado en 1965 por Alan Wilson, “Búho Ciego” (guitarra, armónica,
voz), “El Oso”, Bob Hite en voces y armónica, Henry Vestine, Alias “Girasol”
encargado de la Guitarra, Larry Taylor, “El Topo” en el Bajillo y Frank Cook en
la Batería.
Y llega la hora de
echarle crema al pan y presentar aun grupillo setentero de Blues, con 5
componentes en ella y apodados como lo que parecen y son. Todo el revoloteo
llega cuando Wilson y Hite se familiarizan con la pasión y el estudio a este
genero, aparte de que ambos tenían un repertorio, literalmente de miles y miles
de vinilos, como un buen coleccionista del generín y pues… De allá pa acá,
llego lo que todo erudito de su música quería…Tener su propia banda y su propio
estilo.
Con añotes deslizándose
y dos festivales magnos; El Festival de Monterrey del 67´ y el Woodstock del
69´ encima de los chicuelos blancos. Pero antes de los desacatos de la gloria
musical del futuro. Firman por Liberty Records y sacan la pulpa del colador: El
Homónimo “Canned Heat”, material que no pertenecía a la Ola del Blues Ingles,
solo estuvo en el momento y las influencias de los grandes de abajo, no, no del
diablo, de los sujetos como John Lee Hooker, Muddy Waters y toda la hoya de
gente negra que sabía hacer la sopa blusera.
Contemporáneo a la
Tinta que se derramo una vez, se lanza en 1967 el material que contiene un malévolo
plan: el Barbón Oso de las cavernas: Bob Hite, un regordete gringo con pelo
largo de barba espesa y de altura, el perfecto apodo para el vocalista principal
de este grupo que emite su raspada y crujiente voz. En compañía de Alan Wilson,
el componente clave en composiciones, además de se el guitarrista, armonicista
y en ocasiones vocero, el tipejo de cara infantil, tímido y con unos lentes más
gruesos que una botella de Coca-Cola, más adelante sus cualidades… La Dupla
mental y maestra eran los antes mencionados, pero no hay un Jaque Mate sin una
jugada escondida por el hígado: Henry Vestine en las cuerdas principales, dando
acero y un reconocible rostro, pero que su habilidad estaba en los solos. Más
para un lado y rítmico El Topo en el Bajo y un Cook en los tambores.
Composiciones al
Boggie-Woggie y al Blues más carroñero y añejo que se pueda mezcla con el Folk
Rock, con una joroba llevaba al central Blues de sus raíces auditivas y un poco
de Country combinado. Todo con una licuadora de improvisaciones jazzísticas con
un estilo único en la manera de cantar, ese rustico e indiferenciable voz que
hace mover la nuca cuando las dos armónicas simultáneamente por un rincón aparecen
sobrecargadas de energía y de guitarras chillonas con muchos Slide del Búho. En
el sector juguetón e improvisado están los solos y la técnica de Vestine en la
guitarra que hace vibrar y llamar por señales a los demás con sus notas relampagueantes.
En menor audición y mayor presentación esta el Pack R, girando entorno a como
se mueve el desmadre sureño y blusero, los dos sujetos encargados, casi nunca
paran de tocar los bombazos a plenitud y conforme se mastica el álbum.
No es Blues de polvo
a lo seco, pero es de una cobertura de ese colorante, con mayor fervor al
Boggie y al Blues, con la esencia campirana puesta en mano, sin retomar al
Country, también de ser un grupillo que hacían un estilo peculiar y algo
particular en la escena de ese momento, además de que ellos mismos querían
temas propios, sin versiones del Olimpo y sin ser orgullosotes, solo dando su personalidad
propia en todo el mundillo Blues. Hasta tal punto en como el admirado, se volvió
admirador, sí, hablo del propio Hooker que hasta grabo con ellos en dos
ocasiones, por el sonido que se estaba colando en sus tímpanos.
No, no era un
parte-pasteles de la música, pero ellos eran una encarnación de varios estilos,
tomados de la senda maravillosa con firma de Canned Heat, esa que exploraba y
que ponía canciones de 3 minutos con una habilidad en dotar cada instrumento
con una movidita que te sacude el polvo de la banca y te hace brincar y
aplaudir como un simio con ronchas. Solo la base rítmica de las percusiones,
son menos notables al igual que el Bajo, pero siempre logrando la carisma de
los demás y seguir dándole gasolina al rollo.
Juglesco en melodías con
la rustica forma de tocar las chillones y chirriantes guitarras con una o dos
armónicas que llenan los fraseos del mono aullador de Bob al batir una dinámica
en el tracklist muy entretenida y con una simple rasgueada en algunas piezas de
una exquisitez simple y sencilla, solo echándole azúcar al costal de la dupla
Oso y Búho.
Arranca con “Rollin And Trumbllin”, lo diré
claro: ¿Has escuchado “Are You Ready For The Country” de Neil Young? Ahí,
nomas les dejo la razón de que tan influyente puede ser esta formación y sin
revisar la comparación, se nota el guiño más que cerca…. Bueh… La lanza sigue
con “Bullfrog Blues”, “Evil Is Going On” y “Going Down Slow”, la demostración
de lo antes dicho y del sonido de la banda en este disquillo que se compacta a
la idea.
Metiéndose en el
fango y en las observaciones por lupa y telescopio está “Catfish Blues” de casi
7 minutos corriendo las cuerdas de las guitarras dando la etiqueta agudísima y
un Gordete que emite sus rugidos con la melodía que crece de los dedos de
Wilson y Henry, además de dar volteretas completas de varios ritmos, para no
aburrir a los exigentes y volver a regresar desde el inicio jocoso del frontman,
pero en toda la butaca el piso se cubre de un lado de un bajo y batería chisporroteando
aceite al gramaje de la pista.
“Dust My Broom” Sigue
la secuencia del normal tipo de factura que se hizo ver desde un inicio y que
abre el predecesor del “On The Road Again” de su póstumo material, sí, así como
lo oyen los seguidores, “Help Me” es la interpretación del sujeto con Anteojos
Gruesos y una voz limpia que le da variedad cuando ahora el melenudo de Hite
hace papeles de armonicista y lo hace de lo más crudo, dando un enfoque
principal a estas figuritas e iconos en toda la canción.
Para darle el Hueso
al perrro, está “Big Road Blues” con la circunferencia de los elementos
granjeros bien puestos a cortar con el Blues apacible como “Story Of My Life”,
ambas y casi todas con un exigente tempo semi-lento con las recitadas líneas del
vozarrón del amo del bosque y sus secuaces pintando la madera del componente
perfecto.
El fin con el apagón
y el inicio al reventón con “The Road Song” y “Rich Woman”, dando lo mejor con
la armónica y en todo aspecto musical que pueden lograr los tipejos de Los Ángeles
y en todo el cubo sesentero se proyecta una vista tan simple como crear
fusiones bluseras, folklóricas, rockeras, sureñas y toda la imaginación en cada
miembro y que cuando se puede trazar una línea cada uno se logra. Pero un
mayoreo gradual de fabulas composiciones están en dos participes de esta música
y esos son: Alan Wilson, la mente y Bob Hite la personalidad, ambos difuntos y
ambos una originalidad que crean con sus habilidosas estrategias en el Blues y
que hoy estrenan el blog con un debutero trabajo lleno de trazos de influencias
próximas como los son hasta para ZZ Top como para cualquier chamaco que ande
retorcida la jeta y de eso va, tanta mención a la banda. Su Gloria máxima llegaría
años más tarde y en cuestión de información, me ha quedado más que recomendado
darles la oportunidad de que se compren el Libro que narrá la historia de
Canned Heat, en mano de De la Parra, el baterista fundamental de toda la
trayectoria de estos gringones.
Me sobran las anécdotas,
las historias y las entrevistas que tengan relación con todo Canned Heat, pero
no les diré, ya que no les quiero compartir esa facilidad y además de no querer
postearlo en este sitio de mierda, me lo dejaría muy largo y extenso esto. Después
de todo, lo que hagas para saber más de ellos, consta en tu interés e investigación
propia, como también es descargarlo.
Recomendable hasta en los Tobillos..!!!
Nota: 7.8 Victorioso
Publicado Por: Zdzislaw Beksinski
No hay comentarios:
Publicar un comentario