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lunes, 24 de noviembre de 2014

Kabak – Descomposición Cerebral [1999]





Mero patrullón que rondeaba San Salvador, donde el nuevo siglo se esperaba como el pan y el semitón en la boca del cholco; todo bien arrebujado, pariente. Así era en aquellos infértiles ’99: no había escena, papayito, todo estaba en penumbras para las nuevas Ages… Pero lo que no se pone en tela de juicio es que, si bien no había escena, sí había un medio underground que permeaba con sendos embalajes en cada costa: discazos de EE.UU de la virulenta escena de Tampa, de los cuales los seguidores del momento tenían pleno contacto, aunque, siempre refiriéndonos en términos under…

Pero no nos adelantemos a los hechos, porque muchos han oído, en esas largas búsquedas 
meridionales, a un tipejo con lombrices en la panza gritar: ‘Mechudooooo’ y a falta de no hallar nada más, El Salvador se encuentra situado entre uno de los países con más escasas productoras discográficas de toda Centroamérica del mundo metalúrgico. Por ello no es difícil ver que bandas que bien pudieron se catalogadas, en su momento, como creacionistas de un estilo tal como lo fue el Death en Tampa, el Thrash en San Francisco o el Heavy en la meca inglesa de principios de los 80’s, sean, pues, desterradas del mapa galvánico. Por ello, las pocas pruebas que tenemos, el poco atestiguamiento que nos respalda es el siguiente álbum de metal extremo: ‘Descomposición Cerebral’

Eso sí, no me pregunten por sus nombres; bien se sabe que la temática de estos grupos tiende a ser ora graciosa, ora ofensiva, ora desparpajada. En lo que nos concierne, claro, es, que muchas de estas agrupaciones tan tragicomedizadas o vituperadas por la crítica, han sido sumamente encarnizadas e influyentes parar el renacer del metal extremo salvadoreño de principios de los 00’s, por lo que le debemos el nombre de vientre materno del metal extremo, casi nada, ¿eh?, Pijuyo.

Kabak lanza su única receta purulenta parar el último rescoldo de los 90’s. Sí,muchos recordarán esos años como el corte de caja del metal extremo, la definición, en pocas palabras, del género mismo, género que una vez vio su renacer a principios de los 80’s. Y es cierto que a muchos los asaltaran preguntas como ¿Y si tan viejarraco es el género por qué ninguna banducha saco algún demo, un Tape o cinta blanquinegra? Ahí el asuntín, mi rebosado carcamal feisbuquero: el merol bien pesarroncho sí influenció medio paisnal; lo que pasó, simplemente, fue que, con la llegada de industrial aficionadas de poca monta, el mero circuló, pero como bien mandan lo canones del brutalizer: en cintas de poca estela. Ahora entiéndase lo siguiente. Muchosg grabaron porque venían quemando pólvora desde las navidades del ’90. Y el Kabak, pues, desde el 94, ya había cimentado en garajes su cochino troquelar de guitarras. 

La banda recibe influencias OBLIGATORIAS, como lo son bandas del talle de Suffocation, Dying Fetus, ramalazos de un Cryptopsy. Dado que a la banda salvatruchera le gusta trabajar con medios tempos (Sofo); Voces vomitadas y monocordes (Los dayin)  y la velocidad a veces impetrada (Los cry) chucho metal de entierro, parar saborizar una carnucha asadocha con pepineles  bien reteque frescos.

Pero aquel babuino que espere técnica de la de sabor nevería; que se vaya a comer chorizos vivos, que le hablen por la oreja y escupan cementerio, Porque todo el álbum, empezando desde su malhadada portada hasta su retoque cuchitril, centra el polomístico Art como insigne y deja bien en claro sus intenciones. Se nota que no quieren agradar ni de una u otra forma: ni siendo los más sucios ni los más técnicos, virtuosos, defenestradores, o simplemente lo más sardónicos chabones del rincón del vago. La influencia que también les gusta instigar hacia su música, es la de meter a tutiplén samples de voces engorrosas y moscardonas, nos recuerda fácilmente ese guturalón ‘Macrovomiturium’ Esta bien fescavena: lo mejor de la fibra Cry-Sofo y el tamplazo Dallin recobrado pal feudo. 

Pero lo demás se torna bien Review, ya palpado y mencionado. Aunque los cambios de ritmo agregan elote loco a la sazón y suerte de un clásico del extreme. Disco obrero, bien trabajado, nada explotado para alcanzar la última virtud o quintaescencia del mismo. Lo mismo. Las guitarras son las que más lustre le sacan a la ollada de tajo; los Blast de monorriel son algo abusados, y pues se pierde un poco el sabor robusto. Y a mí por muy Grind que sea un ábum, me gusta que le metan producción gordales, bien rellenadas, que no dejen esos huecos compositivos que, muchas veces, enflaquecen exponencialmente la producción. 

Puesto que, a decir verdad, me lo esperaba más derretido el álbum, sin embargo, las escuchas van ajustando cuentas pendientes que puedan tener el oyente para con el álbum. Buena tralla, la verdad. Al final deja algo satisfechón, mi requesón. 

Ustedes pínchenlo a ver si sacan sustrato con olor a pipilsener.
Un bajón de loroco con chinches besuconas. 


Nota: al final hablé mucha paja, y le caigo bien con el 8.5 carraspaseado.   


Publicado por Albert Spaggiari. 

domingo, 16 de marzo de 2014

The Berzerker – Animosity [2007]


Pescando en la ribera ignota, en las indómitas tierras vikingas, los berzerkes, malditos caballeros temibles, eran vinkingos soldados que bajo sustancias alucinógenas entraban en un lapsus de “trance” cuenta la leyenda que estos furibundos y totémicos guerreros, cuando estaban en tal estado eran capaces de todo, su fuerza inconcebible, sus impulsos a pelear sin armadura ni protección, los hacía ver ante sus enemigos y compañeros como figuras 

incontrolables y extremadamente peligrosos. Y vaya que me imagino que encontrarse a uno de estos energúmenos en primeros plano, sería una cuestión para escandalizarse. Puesto, que las invasiones se “han detenido” (Las barras y las estrellas se adueñan de mi bandera) hoy sería raro, pero no inexorable, encontrarse con un tipejo con fuerza de oso, esperándote para matarte sin ningún motivo o en realidad ¿no?

Pero, si nuestro cuerpo no puede resistir tales golpes, nuestros oídos tampoco, o tal vez ¿si? The Berzerker, quizás no sean unos voluptuosos luchadores y aguerridos conquistadores, pero, no cabe duda que sí son unas bestias para componer la misma ira con la que debieron atacar esos tan mentados vikingos a sus presas y opositores. Seria indicado, usted, noble caballero de orejas pachas, que si le duele el oído con escuchar Morbid Angel, mejor, apaga la luz y vámonos. Es la única recomendación que haré, guíese por su juicio y sus convicciones, pero no me haga caso, tal vez así aprenderá la lección usted solo.

¿Qué demonios hace The Berzerker?

No creo que sea necesario preguntarle al demonio, eso del satanismo se quedó con Deicide estancado en plenos 90s, volteamos la página a un terreno y una corriente mucho más extrema -y sóbense la cabeza- mucho más adelantada. Y no quiero ser pésimo, porque las viejas glorias del Grind fueron bien malotas, punketorras, y efímeras; pero, como hemos pasado al último capitulo, al peldaño no más extremo, peor si más enriquecedor para la misma música agitadora y revolucionaria. Pero, aún no hemos contestado la pregunta. El grupo, integrado por un dúo simplemente, es una de las agrupaciones más salvajes y extremas que se pudieron fecundizar en los 00s La respuesta se irá planteando a lo largo de la reseña, así que no impacienten.

Formados, como dije, únicamente por dos muchachos esquizoides; Eh, qué ningunos patarrajadas, y oblongos siervos: Lukke Kenny en las vocales y el uso de batería programada, electrónica, caja de ritmos o como quieran mentarlo; y por Jason V. en el bajo. Qué fácil ¿no? Un puto dúo, y más violencia que las doscientas mil guitarras de Maiden y los conciertos pseudo pesados de Bulgaria con el Big Four del Thrash (Sería el Baby Four vs publico angelical… toda una misa santoral) Pero, estos insensibles mierderos –Porque eso son- unos disparatados y poco portentosos sujetos; esta pareja, rompe los huevos y saca la cera a borbotones.

Para definir su música vayamos a las acepciones metaleras, o la categorización indefinida, como tal: Industrial Death/grind.. Llamado a veces también: Cybergrind con Speedcore. Conste, no estoy poniéndole etiquetas fijas a esto, es sólo para que se den una idea de la orientación que la banda ha tenido en estos últimos años por la red, aunque ellos siempre se han catalogado como un grupo de: “Industrial Death Metal” eso es un poco más sensato, ¿eh? Llamémosle sólo: Industrial Grind para no tener malos entendidos luego.  

Y efectivamente, estos desperezados, tocan con una caja de ritmos, o sea, una batería programada en BPM (Beats por minuto) y qué batería, mi cuate…. Va a kilométricos e inseguibles pulsos ferreteros, que no se detienen y dan la mínima concesión. Todo esto acompañado de guitarras que sacuden el polvo de herrumbre, levantan cadáveres y voltean mundos en un abrir y cerrar de ojos; una voz truculenta, destrabada, furiosísima, vimotiva, pero, sin origines gore, sino deatheros de cargados alaridos de manicomio, y una subsiguiente sordera permanente por trabajar en una de las hélices encendidas de un avión, para tus oídos. Esto es un sonido demoledor, poco intrincado y atacante.

Todas las piezas constan de increíbles Growls, de sorprendentes y finitos cambios de ritmos conllevados con un felling perceptible y duradero. Ese punto es crucial aquí: Su feelling. Y siempre he sido desertor de bandas que incorporen a su música únicamente este recurso “la proliferación de tal no es abuso y pecado para tal” Pero, no sólo hablo de bandas poperronas, que están tan ajenas a la calidad musical y solo hacen parajes memorables instantáneos, ¡pero nada más! Caos distinto sería con bandas de ultra pesada resonancia, que manejan géneros extremos y logren crear –No a manera de chiste- un feeling  sincero y atroz. Y la prueba más fehaciente me calca con The Berzerker, en su “Animosity”

Las piezas son rollizas sí, son constantes placas de titanio que no dejan de marchar, pero, la influencia y la calidad musical de éstos los recluyen a trabajar esa brutalidad en caudales de e híbridos de pasajes memorables y melódicos. Señores, manejar tales habilidades siempre me ha parecido increíble, más cuando se expresan con una pluma, o talento innato y creativo como se ve aquí, desde el primera hasta el ultimo durazno las rolitas están con esa dinámica, y por ello aburrirse, es por tal, como estar enfrente de una mujer joven desnuda sin mirarla. Tremendo rollo ¿no?

Todas están elaboradas con esa pizca de entretenimiento, tan orgásmico que se vuelve adictivo estar volviendo a oírlas de vez en vez. Y qué  vamos, es domingo y hay que machacarla todo el día. Sólo digo lo siguiente: “No es lugar para débiles”
Si usted escuchó Viraemia y le gustó, esto le encantará.







Nota: 9.3 




Publicado Por: Albert Spaggiari

Torsofuck - Erotic Diarrhea Fantasy [2004]



Luego de tragar 1990 como una gallina sin plumas, me veré con el corbo y la valentía de irme a la jaula de cerdos del siglo 21, pero no cualquier jaula de corderos chillones, es más, volveré a trepar por las montañas y resistir el frio, con la oportunidad de nuevamente resaltar la escena extrema de Finlandia. Al exponer la nueva carnecita que nos ha dejado este país y este genero, que no es nada más y nada menos que un grupo aparentemente amateur, llamado Torsofuck. Que se forma en 1995, con un Demo 4 años adelante, retirándose momentáneamente de la música, con un estúpido material, que lo dejaba en vergüenza y serían más desapercibidos que el aire mismo.

Pero un día, en el que participaron para un Split con otro grupo de la movida, dejaron caer las observaciones y obtuvieron una oferta para grabar un álbum en Goregiastic Records, planteándolos en el inicio de su trayectoria profesional. Así, cumpliría el 30 de abril, 10 años de existencia en que la carretera vio a “Erotic Diarrhea Fantasy”, del cual es la única insignia que define al grupo, ya que nuevamente está, se retiraría. La banda, para este debut serían Mikko, el vocalista, guitarrista y Jarkko, el bajista y encargado de la caja de ritmos o en otro caso, batería programada. Entonces, lo que vemos son nada más que 2 tipos que le dan a las cuerdas y uno a la voz, mientras el otro cargo la maquina lo cumpliría, que no se rebusque más.

Primero antes que nada, se advierte que estamos ante un disco que contiene brutalidad desde el culo hasta el piojo que anda saltando por la cabeza, del espectro inhumano de pedos y eructos. Guitarras opacadas que no varían mucho en técnica, muchos samples o muestras de grabación de películas Gore, de actos de degeneración del ser humano y muchas otras cosas más que no le gustaría a la empleada. También tenemos letras tan hermosas de poesía como masturbarse con caca mientras inhalas cocaína por el culo, o cosas por el estilo, porque es lo que más acostumbra el álbum con una temática sexual, depravada y enfermiza que en algunos sitios etiquetan de Porngrind u otras estupideces que son cambios líricos.

Ahora me pregunto yo: Qué más da que hable de mujeres teniendo una orgia, bañadas de mierda encima, si el tipo que reproduce los pedos y eructos súper-masivos, no hace ni el más mínimo esfuerzo para que se le entienda su abominable manera de cantar. A tal grado que ni parece que este leyendo o manejando tal texto, parece más como si se pusiera a tirarnos esa brisa gutural empapada de ruido, con solo improvisar. Y para los que todavía siguen leyendo, les digo que esos cambios abruptos de samples para que entre esa vocecita, hace referencia a aquellos que dicen que este álbum es uno de los discos más pesados que han escuchado, principalmente por la voz.

Pero sin instrumentación no hay fuerza, y esas guitarras que no pasan hacer más que un maldito golpe robusto en el mentón, lo demuestran con solo su presencia tan desgarradora y grave que impone tremenda pesadez de sección rítmica, a tal manera que su forma de girar las cosas son soltando esos tempos ralentizados oscuros y macabros tan característicos de herencias del Slamming Brutal Death y de gran soporte masivo que se mantiene por buenos ratos, y en ocasiones la velocidad hipersónica llega en el momento adecuado, para no asustarnos con una solida y monótona línea guitarresca de mucho Groove. Pero claro eso sin detallar algunas intervenciones como: el Bajo en la pista homónima (01:08-01:13), o como las mismas guitarras rompen en pequeños momentos la plana forma que la distingue de los demás. Nos da la impresión que su motivo es ser recto, dejando tan siquiera que esas cortísimas interrupciones sean más que memorables por su escasa presencia.

El asunto es que si te metes con Torsofuck, sales perdiendo tu audición, aquí no se debería de mencionar el taladro, se debería aclamar por la brutalidad sin mucha sofisticación y nada de cambios severos o perradas que esperabas, porque no hay ni mierda nada más que un compacto y grueso material que te atraviesa tus órganos vitales y se masturba con ellos. La programación de los tambores es casi impecable como puede mostrar su sistema tan pulida elaboración que pareciera como si tocara un baterista y el Bajo eléctrico es más chancho y audible que comparten las minúsculas huellas de las diferencias musicales entre la guitarra. Todo esto, lleno de una magistral producción que es más que decente para que todo sea audible y perrón a la vez.

El único reproche que me revienta los testículos es que aunque trate de ser distinguido por sus samples y su firme Groove que encapsula en notas sencillas rápidas, que se trasladan a lentas, pintando lo suficiente para el pintoresco color a mierda que deja Mikko con su atonal voz. Es que se pierde en gran parte la violencia por los agregados de grabación, de cada principio de todas las canciones, y eso que son solo 30 minutos. Las dosis de muestras de sonidos joden demasiado los temas. La idea es sorprenderte con el abrupto asomo de lo desconocido, pero eso es tan diferente como poner casi a la mitad de la canción una estúpida grabación que no tenga mucho que ver con la música en sí. Perdiendo mucho tiempo de calidad, y eso que no soy paciente con las idioteces.

Finlandia otra vez me ha demostrado grandes figuras entre lo conocido y lo desconocido a lo largo del blog, y es por suerte de elección y de vida, que la balanza se inclina con la supremacía de la calidad, sobre todo en lo desconocido. En esta presentación, debo decir que este dúo no es para nada comparable con berridos de cerdos en la actualidad, pero tampoco es una piedra filosofal u obra maestra del nuevo milenio. Pero, eso sí, te deja la mandíbula en el inodoro, con las orejas mutiladas y el culo encadenado a un negro de ojos violeta. Más que disfrutable y recomendable, es una investigación a fondo sobre grupos recientes, sobretodo uno que deja solo una placa que defendería su nombre por la eternidad con una portada menos asquerosa que las de otros compatriotas del Grindcore, Goregrind, Brutal Death y un etcétera ridículo de etiquetas. Pero que define la perversión sexual que causa esa grotesca música que hay dentro.

AVISO: No lo descargue, si es mariposón o si da las nalgas como mula, con este tipo de música.





Nota: 8.5


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


viernes, 14 de marzo de 2014

Bolt thrower – In Battle There Is No Law! [1988]

Hagamos el picadillo de veneno e intoxiquemos a los vecinos con bolitas de carne y algún componente químico que dijese en sí “Cianuro” pa´ mis colegas de par. Bueno, una vez dicho esto, podemos ir con la mortaja, ese cuerpo mutilado que nos trajeron las tierras sajonas, unos pendencieros y vulgares llamados: Bolt Thrower. Tipejos malos y de mirada sañuda de toda su vida. Y así fue en la tierra del punk, el hardcore y el mismísimo grindocre, todos y cada uno de estos enrevesados movimientos tuvo cuna allí, en la ciudad del Big Ben, El puente de la torre, El palacio de Buckingham, El London Eye, etc, etc, etc. Por ende, la gran importancia de este gélido y noctambulo país como lo es Inglaterra.


Como bien, las corrientes eran fuertes, el pleamar golpeaba a embalajes, zurcían las furibundas olas a la orilla de la costa, el movimiento simple del punk y su hermano menor “hardie” ya habían sido bautizados por los “Muertos de Napalm” ¿qué queda por hacer? Inglaterra, como eminencia grindcorera no podía dar basuras: ya teníamos bandotas como coliseos brutales empezando a surgien con terminología médica; el prestigio estaba en juego, y no podían estos albinos conciudadanos, decepcionarnos por ínfima y miserablemente que fuese su aportación. No, señores, Llegaron los Thrower, con su conflicto armado. “Post-guerra que ni ocho cuartos, aquí les bajamos a empujar la harina por el ojete” debieron de pensar estos enajenados. Tématicona bélica, destructiva, destructiva, martillera y lo que quieran.

Comandados en  pseudónimos por: Karl en vocales, Gav y Baz en guitarras, Jo en el bajo y Whale en la punza de martillo, la batería. Junio 12 de 1988, es cuando sale ese emporio anfibiesco, de patas cortas, cabeza roma, y nariz vapuleada, pero, de estómago de vaca, garras de Aye-aye, oído de murciélago, cola de megaterio, y pesuñas de jabalí; este amorfo animal, se convertiría en una de las primera agrupaciones en tocar rolliza y marcada música extrema, seguidos de los Benediction y todo el obituario cosechado pos-tralla-guerra-thrower. Estos son la pura guerrilla, ápa.

Y es notable como las temáticas de los grupos ingleses de Grindcore fueron rediseñándose con los años: política, medicina, gore, guerra, que todas estas no eran tan exclusivas del death metal de cepa, su malévolo gemelo, Grindocore, también innovo el aspecto lirico en estas cuestiones catastróficas del Death Metal. Claro, nunca faltó inteligencia en sus composiciones literales: había gente ampulosa y magnánima que lanzó severas obras filosóficas y reflexivas: caso Edge of Sanity, Death, Atheist… Cynic mmmm también. Así, que con estos señalamientos tendremos que dejar “la mierda” en otra bolsa.  

“In Battle Theres Is no Law” disco debutero, con pequeños deslices y grandes ambiciones: recapitulando el sonido Thrash sin tocarlo muy fruncido, engruesando la vena Death de metanfetaminas y sustancias de aceleraciones cardiacas, y claro, la corriente de los Napalm, la más sabrosa, del “Moler núcleo” grinder!!! Esa fusión megalítica y monarquía, que efluya con rudeza, pero desganada producción en los 30 minutejos.

Álbum grueso, de guitarras semi-melodicas, bajos “x” y sin mucha mención, extremas combinaciones en los blast: una perfecta fechoría en éste instrumento. Maestros en los destructivo y vomitón. Completos himnos de guerra que yerguen aquí, que se coaccionan en suicidas piezas de radiación y malevolencia auditiva. Se escucha el odio, y la desobediencia en todo el derredor, cada una puta célula de este cuerpo yacido en terrenos baldíos, emana hedor y temibles rugidos de sus agonías. Perfectos retoques en las endemonias guitarras: con dagas hirientes que atraviesan a gran velocidad cualquier tipo de materia, por solida e inamovibles que sea. Pero, esa es la carrocería, falta el motor y los gases bióticos.

Así, es un mutante alardeando con una garganta desecha, pero algo no inexistente. Se escucha una rugir profundo, y de talente y porte edificante, como una muralla despedregada y derruida, pero consistente y rellena. Las canciones, por su minutero llegan a sonar con la contundencia necesaria, que muchísimas veces se pierde por rolas de 30 segundos y cambios flashisticos. Eso da la estratificación obligatoria para crear un paredón gigantesco de música extrema. No son piezas rápidas, lo advierto ni densos trotes de plaza de caballos. Sin embargo, señores, lo que enamora, o infecta toda la médula son sus malditos cambios de ritmos.

Y tendré que tomar aire para esto, los tipos son unos maestros en secciones disecadas, sacan la grasita del cerdo, el sustrato de la carne roja, las mejores porciones (Inundado de guitarras elaboradas con tronío) y sale muchísima sustancia, mucha valoración  para estas calorías que necesitas, esa energía indispensable para recrear nuestros vitales movimientos físicos e intelectuales: Esas secciones rítmicas de quintaescencia. Y son fascinantes, no caen en “atasquismos y bruquismos” delirantes y monótonos como la merma de la misma roca; la coalición de voces rasguñadas-semi atragantadas y agónicas, junto con el efecto pastoso y muestrario de la susodichas guitarras. ¡Esto si que riffea a mucha larga!   

Estos cambios, a lo mejor vienen de las raíces punkeotides. Pero, debo de advertirles a ustedes, iniciáticos, que los cambios referidos, lo que estoy detallando, no son simples cortes de melodía-solo de guitarra y la misma caña sin proteínas; no mija chula, póngale atención a estos artífices pedregosos con este recurso.

La producción no es muy pulida, pero tampoco Carcass la tuvo y sin embargo chupan como barrigones en día de partidos y clásicos nacionales. La portada, como sus letras, está de infarto: chingonería opaca y greñuda, mal trazada y de afecto roñoso: unos leprosos caminantes, con sus sotanas y algunos escombros. Puro escollo y grandiosa idea, se aprovecha, más con el linde del género. Pero, si estos les fascinaron, espérense a ver que nos traen estos calibrados tiburones para sus posteriores entregas. Aún no le siento el culo a los demás trabajos, pero ya con esta bola de desechos, me quedó tan pancho! Volveré, hijos de la mierda, volveré por ustedes, malditos huesudos andrajosos y belicosos.

¡Descarga o los ataques empezarán antes de tiempo! 





Nota: 8.5 




Publicado Por: Albert Spaggiari

Nuclear Death - Bride of Insect [1990]



Las puertas del Trono al pupú, a la coronación de ser una reverenda suciedad, han sido abiertas, para enfocar la atención en un insecto rastrero de mal aspecto, venenoso y que anda paseándose por la mierda todo el día, sin ser visto. Nuclear Death se llamaba aquel trió estadounidense de música extrema, del que contaba con una de las primeras mujeres en la escena, -por no decir la primera- hablo de Lori Bravo que esta a cargo del micrófono, bajo y guitarra, que junto a Phil Hampson a la guitarra y Joel Whitfield en la batería. Se armaría el plato fuerte entre el Grindcore, Death/Black y Thrash Metal más sucio en el globo terráqueo.

Primero antes que nada, si usted busca polvitos y jeringas llenas de melodías en esta presentación, es porque se desvió del camino, Terrorizer esta al otro lado. Así, de claro, Repulsion y todos los tiburones de la pecera de Norteamérica, no se le acercan al griseado y maloliente debut “Bride Of Insect” de los de Arizona. Nacidos de la mano del 86´y quien sabe que es lo que estaban haciendo en esas épocas repartiendo moluscos y Demos para expandir su aprendizaje. Hasta tal punto en que 1990 fuera el año prodigo para ver a la luz la primera cochinada que estaban planeando Laura y los suyos.

Nos escurrimos y nos caemos en las cavernas de la bestia, para encontrarnos con el escupe orina y sangre, Lori Bravo es la que empeña su agresividad y manera de cantar con un desenfrenado rango muy singular, siendo un tono casi, casi limpio, pero si no fuese por la información sobre el grupo, no supiéramos que una mujer es la que causa esos berridos bestiales. Dándonos una lección de que para hacer música extrema, -sobretodo el Grindcore- no es necesario obtener una gutural más grave que un mono aullador para asustarnos a la primera impresión.

La guitarra de Hampson, no es más que una picadura estruendosa de influencias Black, del cual Noruega sacara jugo a todo ese “ruido” posteriormente en su liga. Las guitarras no presentan ánimo de estructuras con muchos escalones de Riffs pesados, solo interpreta de una manera voraz esa estridencia y distorsión que puede causar, sin saltarnos un solo sobresaliente, solo una línea vertical de rompe-cuellos al estilo más desgastado, simple y nada cómodo de tragarse. Mientras el Bajo afirma su cochino paso a larva de basurero que es audible como un goteo de sangre oscura o como un recorrido por la mierda misma, para llenarnos totalmente la cabeza de gusanos y el ambiente que refleja esa portada a blanco y negro, que bien sirviera como papel higiénico.

En cuanto la batería es el torbellino y la tormenta de la asquerosa pesadez que encamina al oyente al pantano de los apaleamientos inhumanos en las percusiones, clara observación para los primeros trabajos de Grindcore Gringo. Pero en este caso el fin que tiene Joel y sus baquetas es nunca terminar sin aplastarnos antes 16 veces consecutivas sin mucha técnica y cambios precisos, solamente unos blast beats a la antigua y una dureza que sigue firme cuando la Novia de los Insectos acabe por digerir su presa. Es ridículo reiterar y afirmar que los cambios de ritmos son más escasos, al igual los coros y toda esa patraña que se le puede referir como melodía, suplantándola por lago llamado disonancia.

El logo apuntaba un buen nombre para un grupo de Death Metal Estadounidense de mucha actitud, pero nada aparenta lo que es: quien iba a imaginar que se tratará de una banda llena de distintiva personalidad por crear literalmente suciedad, o que el frontman sería una mujer o que detrás de tanta tensión de armonías se trataba de 3 jóvenes amantes de la brutalidad. Sin duda, solo la portada tan expresiva de forma tan infantil y significativa, expresa toda esa maldad que contiene el conjunto, la producción que es una MIERDA en mayúsculas y las liricas que encierran fragmentos como lo es la pista homónima:

Ir más allá de lo que está mal
a una abominación
la moralidad de lo normal
a lo que el cerebro no puede percibir.
Ir debajo del mundo
a donde hay movimiento en la oscuridad
probar el agua en donde el juego de los bichos
ella es la cría...

Un padre acaricia la vagina de su hija
y trae el sabor de sus labios
Las relaciones sexuales sigue adelante
pronto la joven dará a luz...

Y eso ni hablar de la buena narración que sigue la letra y ni nos metamos en el asunto de las demás. Sin duda, es claro el pensamiento provocador en esos tiempos golpearnos tan severamente de todas las direcciones, con la oportunidad de transmitir el mensaje que hay detrás de tanta incoherencia lirica. Pero bien recordamos bandas como Cannibal Corpse u otras como Carcass, que nos acostumbrarían toda esa mar de imbecilidades ilógicas, que a más de alguna se habrá escapado por la realidad.

Un punto a discutir es la atención y la diferencia que puedes dar al 100% al álbum y tendrías que darle más vueltas a la torta, que padece de virus que te provocaría una tenia en los intestinos y supongo que no eres un imbécil para tragarte tal mierda sin al menos reconocerla. Por más que uno trate de degustar el cassette, tendrá que seguir en la batalla de las mil suciedades compuestas dentro del Grindcore sin ningún trazo que distinga a los demás temas, en concreto es lo que ocupa este Bride Of The Insect.  Con muchas bases de Thrash Metal, unos cuantos pellizcos de Black metal con incursiones Deathers y todo mezclado en el turbulento y escandalizador GRINDCORE DE COSTURA HORRENDA, se premia esto como una inquisición de CACA PARA RAYARSE LOS OÍDOS.

Aquel bien aventurado que quiera raparse con Discharge, el D-Beat y todas las ramas que quieran…les presento Lo anti-musical, sin proponer cosas más adelantadas como Anal Cunt, les señalo a Nuclear Death, como una de sus primeras excursiones al tubo en donde pasa el excremento de los animales y los insectos triturados para establecer un platillo de buen sabor entre los que las orejas la tienen amarillas y llenas de pus y todavía tienen animo de partirse el sexto tímpano que les sobra a esos deformes.

¿Quién iba a pensar que el ruido sería tan importante para la evolución de la música?


 (Versión Cassette)


(Versión Original)




Nota: Un 8.0 que se eleva hasta que mi oído no capte armonías.


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


miércoles, 12 de marzo de 2014

Xysma - Yeah [1990]



Por problemas de salud, tuve que agachar la mirada y esperar a recuperar el estado adecuado para empezar a comer pulpa para el blog, pero no hay porqué decepcionar el seguimiento, ya que la oferta que traigo con envoltura, no es cualquier cosa barata de regalo, como calcetines. Es algo que merece la espera y el reconocimiento: Xysma, fragmento de membrana mucosa que ocasionalmente puede aparecer impregnado a las heces cuando el sujeto padece de diarrea. Es el significado del nombre de un grupo, no de cualquier grupillo de islas, sino de unas de las primeras bandas de Finlandia en hacer Grindcore y Death Metal, por no decir que es la primera.

Algunos ni sabrán que Finlandia procreo un distintivo Death Metal de alto calibre, pero algunos ya conocerán la Oleada de Finlandia como su mano. En todo caso, servirá de sobra que conozcan la representante de esta región y más aún, de su música. Repulse se llamaba esta banda a finales de los 80s, dejando un Demo y luego cambiando de nombre por este actual, llegarían, 2 Eps y un Demo, de los cuales demuestran en gran parte la vena exaltada llena de Carcass, con el estilo más crudo, sucio y repulsivo de hacer Grindcore 100% a lo bestia. Pero el momento de la lupa es cuando Janitor Mustasch (Vocalista), Oli Nurminen (Guitarrista), Vesa Iitti (Bajista) y Teppo Pulli (Baterista) se dirigen a Suecia a grabar en los estudios de Tomas Skogsberg, su primer álbum de larga duración.

“Yeah”, de titulo aguadito y dormilón, de fecha 1990 y con una diferente idea para su principio. Rompiendo los convencionalismos de composición y demás cosas que impidan libremente expresar la idea que traían. Grindcore, Death Metal, Rock, esos son las 3 puntas del tridente que conforman con exactitud de que va el producto, todo fusionado en licuadora sin estructuras reglamentarías y de importante crecimiento para otros estilos del Death Metal. Gracias a que este álbum que traigo, contiene excesivamente muchos apuntes para lograr ciertos avances entre Death Melódico, Death N Roll u otras hojas. Debido a que su contexto vanguardista sin perder la brutalidad encima, sobrellevan un sinfín de cambios y movilidades rítmicas de mucha melodía.

No se esperen para nada un Grindcore obsoleto y de firme abundancia cochina al estilo Gore o al Hardcore. Como mencione: Esto lleva cadenas hasta en el culo, transportándonos muchas variantes musicales, a tal momento en que las guitarras Sabbathianas Macabras, reproducen tanta variedad y melodía que cuando se expone la matiz violenta e inteligible de Janitor, parece no llevar el mismo contraste. Aunque todo eso se olvida porque ambas inquietudes, aunque sean lados opuestos en algunas pequeñas porciones, se dan a entender el experimento de llevar mucha melodía y caos a la vez. Tampoco no nos vayamos por la rama del Metal Gomita, como Arch Enemy, que no tiene ni mierda que ver. Inclusive la guitarra nunca pierde fuerza aunque sea amanerada, por la naturaleza de su pesadez en el genero.

La batería es la más caótica y pulida, que junto al Bajo sucio llevan ese colorcito podrido a Grindcore, complementando la espeluznante y pútrida voz de Janitor hacía los senderos más extremos. Pero nada es como parece ser, porque difícilmente se pueden describir las pistas, llevan tanta dinámica y algunos breaks, que destruyen y vuelven a construir las onduladas secciones que acostumbran. Todo encerrado en Rock de alta afinidad y técnica con el tétrico ambiente con teclados, instrumentales y atmosferas surrealistas y filosóficas que dictan las letras del álbum. Así, que destacar la labor de Teppo Pulli es como fijarse en todos los detalles minúsculos de una fruta. Todo es borroso cuando nos encontramos a los de Turku cambiando las tuercas a mil por minuto, dando una severa importancia incluso para aquellos como Carcass para emprender el camino Melódico y otras bandas de Finlandia, para toman nota del sonido característico que adoptarían más tarde.

Pero Xysma, no se fue dando el taladro y las raíces extremas toda la vida, ellos fueron una cuesta inclinada que empezaban desde el Grindcore hasta el Pop Rock, cada vez mostrándolo en sus materiales a lo largo de la trayectoria. Dejando un legado más que importante para la historia del Death Metal y por lo tanto la gente no ha desempolvado los huesos de las bestias, para encontrarse este fósil que correteo en plena década 90, que por desafortunado que fuera la vertiente. A Finlandia le toco más luego hacerse notar, porque el momento en aquellas junglas, eran de Estados Unidos y Suecia.

Pero esos 4 moáis de la Isla de Pascua, vivieron en ese adelantado “Yeah” que fue opacado hasta morir y que fue más que un pináculo de referencia para la música extrema. Si usted chimpancé de cola rojiza y de cara horrenda se hace llamar inquisidor de las artes extremas, no puede faltarle este álbum, es totalmente indiscutible que parece de estupidez temprana o es un descerebrado que anda buscando lo nuevo de Ulcerate, Gorguts, Gigan y todas esas payasadas. Expuesto ante sus ojos en 192 kbps, pero con muchísima mejor calidad de sonido que cualquier mierda, llegando ser hasta mejor que el mismo 320 kbps y si le molesta tanto y tiene las posibilidades de comprar discos originales, me parece un idiota de pie a cabeza al no comprar este álbum.






Nota: 9.0


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


domingo, 9 de marzo de 2014

Impetigo – Ultimo Mondo Cannibale [1990]


Para situarse con exactitud en los primeros mamíferos que emplearon el “Gore” en el metal con tintes extremos, tendremos que buscar a señalar a mediados y fines de los 80s, bandas como Death y su “Scream Bloody Gore” de 1987 –La canción Evil Dead es inspirada de una peli de horror clase, al igual que su segundo álbum Leprosy del 89-, La mítica Autopsy y su “Servered Survival” del 89, También constatar de manera equiparable e insuperable por antonomasia a Carcass con su primer demo: “Flesh Ripping Sonic torment” de 1987, año posterior su insano y enfermizo “Reek Of Putrefaction”, y claro no menos grande, Necrophagia y su “Season Of The Dead” del maldito 1987, y sin olvidar a la más adelantada, con el permiso de Carcass, Horrified de Repulsion, previamente grabado en 1986 y lanzado en 1989; impresionante, ¿no?

Esta marea de inadaptados adictos al cine de horror de los 60s y 70s, de la vena Mario Bava, G. A Romero y R. Deoato, fueron los que incorporarían la esencia “Gore” en temática (todos) pero en sonido. Pocos. Gente como Cannibal Corpse propagaría lo que sus patrones en los duros ochentas habían fertilizado, y lo llevaría a un estatus menos personal y cabizbajo, para sobre-exportarlo a dinamitazos en el ámbito urbano del Death Metal contemporáneo. Pero los coterráneos de Barnes tuvieron que agradecer a los verdaderos campesinos, los auténticos labradores de la tierra, a parte, fueron lo que crearon la polinización para genero como: Goregrind, pornogore, y todo lo que se dirija a tripas, vísceras y sexo violento.

Pero, no nos olvidemos de los “Impetigo” como bien su nombre clínico lo expresa, impétigo, por consiguiente, revela un caso médico crítico donde los pacientes sufren de una rara infección epidérmica como: La sarna o el Ecceme. Ésta incidiendo mayormente en niños menores. Esta enfermedad subyace en climas tropicales. Y como su descripción, someramente repulsiva, lo indica, al escuchar el contenido fétido de este embrollo nuestras ojeras pueden ser victimas del esta enfermedad, o en el peor de los casos nuestro cuerpo también. La única formula para librarse de la hediondez y la bulbosa atmósfera es armándose hasta los dientes de catetes, rifles de mira lejana, armazones, medicamentos, dosis de anticuerpos, y llevar con nosotros carne humana o animal para echársela a los caníbales una vez lo veamos (Oigamos)

Con mucho cuidado nos dirigimos a las amazonas, sin caer en el rito ceremonial de los temibles antropófagos, los hombres de los árboles, las tribus vírgenes, “salvajes” y clandestinas. “Ultimo Mondo Cannibale” basada en una de tantas películas cochinas de terror clásico, es la purulencia entre el Death/Grind y el Gore perentorio ultraísta, lleno de una masa viscosa de sangre, gusanos negros, y pedazos pútridos de carne que sirven de carroña para los zopilotes. Comandados por: Stevo Dobbins en la vocales y el bajo, el asqueroso “Dan malin” en la batería y vocales de acompañamiento, Scott Bross en las guitarras secundarias, y Mark en las principales cuerdas y vocales de añadidura.

Ya tenemos nuestro combo infecto y maloliente, ¿ahora que nos espera?
35 minutos de masacre, ceremonias canibalescas, orgias zoofilícas, zombies, y cuerpos cadavéricos vivientes con ánimo de venganza, odio y sádicas intensiones hacía nosotros. No era poco, saber con prontitud, que algún día tendríamos a estos desfigurados cuerpos ante nosotros. Todo empieza con un mugir humano, un quejido unánime, y el sonido salcochado de tripas entumiéndose en ácidos líquidos, desechos engusanados, tierras movedizas y alcantarillas ignotas, el la selva, el infierno verde el que empieza. Sería perfecto imaginar una de tantas escenas macabras y grotescas, de fondo sonando este trozo de pus semi-carnosa, un poco vivita y otro poco de ella yaciendo en la tierra tapizada de sangre humana inocente.

El disco resulta ser una pieza densa de Death/Grind definido, guitarras gruesas a bajos tonos suenan y resuenan en los abetos infecciosos, y en los manglares, y las escazas rías se oyen secciones rítmicas extremadamente pesadas y cargadas de malasintenciones, de repelencia sónica y “abruptismos” en sus criterios compositivos, como por ejemplos: El versus de  velocidad y la intensidad en maléfica melodía, con pasajes sabrosísimos y semi-prosaicos. Esta producción es lo que enaltece los valores de las guitarras, no suenan chillantes y ni a quejosos chirridos de cualquier banda de thrash sin pericia; estos cabrones suenan a bestias echándose espumarajos entre si por la  ferocidad y salvajismo que ejecutan. 

La añadidura la hace el bajo, que forma de manera propositiva otro pendón donde se recría un “nuevo cuerpo” una figura de metal crispado y asoleado con sal impregnada, para que logre mayor consistencia y duración “pasajistica” y esto es muy importante, porque guitarras gruesas nomás no cuajan así; necesitaríamos este alimento instructivo y provisional (No se me ofendan no el recurso más innovador o vanguardista de todos) por suerte no suena genérico. Algo que ayudaría mucho, ente sentido, sería es batería veloz y piruetica: con infinidades de estadios, de movimientos y blast que fortalecen ese “cuerpo” del que les hablaba. Este instrumento goza de proteínas, buena saluda y mente clara, ya que su intención en parecer todo menos atascada y atragantada de los mismos patrones en tarolas y trémolos repetitivos, muchos del Death menos trascendental y el Thrash más pecuario y emporíco.

Pero, toda esa armadura, todo ese pilón se queda muy atrás, muy a destiempo, comparándolo con las vocales zombificadas que encontraremos en la búsqueda de los sobrevivientes del eviterno verdusco. Y la sequía parecía corroer nuestras gargantas infulosas y débiles Los muertos hablan, que no te quede duda de ellos, ¿eh? ¿De qué menara? Ruge, regurgita alimañas, se arma una cocción de estaño y semen de comadreja en las paredes bucales del zombie. Pero, mejor dicho, esto suena a mutantes, gente inhumana que invoca a sus deidades o las criaturas que los dominan.

El vocal principal, junto con los otros imberbes que lo ayudan hacen una psicofonía,  rangos embrutecidos, el monstro y honorable señor de las galletas se hace presente “Dis-Organ-Ized “muestra clara de la influencia vírica de los Carcass. Esos growls monstruosas y acuosas, fangosas y derretidos tejidos muertos, fundidos en una cíclica marea de gritos y exasperaciones ininteligibles. ¡Vaya cotarro! Y ni hablar de las partes o secciones un poco hilarantes; la primera vez que escuché a ese muerto viviente de Romero suscitar alguna palabras, me despanzurré de la risa… no me podía crear semejante retrasado mental que pronunciaba esas letanías o esculpía esas tripas. Vaya a saber. Pero, esto se escucha primordial y único.

Lo único reprobatorio –Ya esto es muy personal- o el mínimo pero que le prendía sería la sustancia desmedida por colocar tantos “Samples” y no es que no me guste escuchar La armónica tortura de “Bloody Pit Of Horror” o el escamoso pulpo zombie que se come a un andante indefenso a mordiscos y gruñidos, entre toses y toses; sin embargo, a veces se vuelvo un poco coercitivo y muy a la ligera estar metiéndole mucha saturación. Pero, esto, usted, mis estimado, que disfruta de tales sonidos, puede hacer caso omiso, puesto que, como dije anteriormente, sólo es un señalamiento muy personal. Me gusta el recurso, pero para mi este traspiés hace que el álbum no alcance la nota máxima…. Me imagino que con el tiempo la alcanzara.

La portada –Para no quedarnos en agrios sinsabores- es exquisita, por ahí me comentaban que fue censurada su primer arte; ambas me gustan y van de acuerdo con el sentimiento nefasto y críptico que nos trasmiten entre dolencias y espurias sondas quejumbrosas estos adoloridos caníbales, zombies, hombres mierda, o lo que demonios sean estas ígneas siluetas desangradas y mordaces.  En fin, este disco entre como uno de los fuertes en el ring, una de las influencias primerias y obligatorias para aquel pesquisidor del género más sórdido y vesánico sobre la faz.

Llámelo Death con toques Grind, Grind con retoques Death, primer goregrind, Zombie Metal, pero, antes recuerde esta palabra que decían los nativos: “Dios mitológico del Gore”.
Pinchas o los gusanos llegarán antes de tiempo.






Nota: 9.2



Publicado Por: Albert Spaggiari  

viernes, 7 de marzo de 2014

Disharmonic Orchestra - Expositionsprophylaxe [1990]



¿Quien dijo que Austria en la música solo era la Clásica, o quien carajos dijo que este país no es proveedor de música extrema?, De seguro fue un primate de 3 ojos y 2 dientes el que afirmo reverenda estupidez. Aunque muchos no lo sepan y otros se amarran de estados unidos como piojos, Austria dio potencial para el Metal, sobretodo en el Death Metal. Para hacernos a la idea, la visualización que se me ocurre hasta el momento son grupos como Disastrous Murmur y los más hermanados de la escena: Pungent Stench y Disharmonic Orchestra. Que empezarían literalmente a romperse los huevos por sacar discos y aportar en el boom del género, en los años 90s.

DO tuvo su comienzo en 1987, sin importarles cualquier mierda nos apetecen con 3 Demos, 1 Ep y un Split con Pungent Stench, todito en el paquete de finales de los 80s. Y por la iluminación que dejo en el camino, fue premiado con un contrato con Nuclear Blast, atrayendo a las ovejas con su debut “Expositionsprophylaxe”, arrancando la raíz en mero 1990. ¿Y que nos contagia el trió de Patrick Klopf (guitarrista, vocalista), Martin Messner (Batería) y de Herwig Zamernik (bajo)? Los Riffs más cuchilleros, el baterista con más tentáculos, el Bajo más sucio, distorsionado e hinchado y los mejores rugidos de una bestia.

Aclaro desde ahora que el producto europeo se inclina por la rama Deather, casi como si tratáramos con el aspecto de un grupo de Death Metal con pellizcos Grind. Entramos en detalle y nos topamos con música inspirada en horror psicológico y surrealista, y vaya que nos hace retumbar el cerebro, no solo por la lirica, también el cuerpo musical se atreve a transferir el temor y pavor hacia los que no han experimentado con, tan siquiera el Metal y también con los entrenados. De un sopón de 47 minutos se nos hace difícil tragar gruñidos sin sintonía, con largometraje normal y teatro difundido en manejar el subconsciente del oyente.

3 Tipos de los cuales actualmente podrían parecer habitantes de un calmado pueblo rodeado de ambientación, son los que le dan personalidad propia su música, diferenciándolos con claros puntos como la guitarra con más derivados de melodías macabras, penetrando el compacto con una cierra que va y viene y no puedes omitirla, por más que intentes esa tarántula de Riffs te captura con la intención malvada de hacerte sufrir. Otra clara tortura, es la batería que revienta los tambores. El combo de los palillos y las cuerdas van correteando con destreza y rapidez llenos de brutalidad encima de todos los esquizofrénicos pasajes y tintes que encierran todos juntos.

Me hubiera gustado que el bajo por su carácter y maniobra, estuviera presente con más habilidad, pero eso no desmerita, ya que en ocasiones de cambios drásticos en los temas, dejan un espacio vacio escuchando el apestoso cadáver del instrumento. Aparte, de que se traza el seguimiento dando el poder crudo de la instrumentación junto a la animalesca vocal de Patrick, que es clara la influencia del Grindcore. Pero si armamos el rompecabezas, tenemos un álbum de Death Metal vomitivo y espeluznante, tan directo que no te deja ningún tema de descanso y gracias a la producción que hace resaltar todo, nos termina de hacer mierda mental y físicamente, como si se tratará de una piedra gigante que destroza tu débil e insignificante cabeza, llevándose paso a destrozar tu podrido cerebro.

Todo cuadra con la portada, todo es como aparenta ser, todo termina en buen caso, las composiciones por lo habitual son galopeando los instrumentos con un icónico y alucinante acorde o Riff, con muchos cambios de ritmo y en momentos acelerar el proceso, con voz apabullante y cavernal y sobretodo una instrumentación que juega con la temática y consigue el ambiente adecuado con secciones rítmicas con demasiada potencia y sin ningún solo, nos expone casos abruptos, como es en “Accelerated Evolution” que en el minuto 2:13, abre el bajo y luego la rutina guitarresca y en 3 segundos después aparece el bajo sucesivamente y desaparece de la nada, dejando solamente la guitarra y la batería hasta el fin.

Desde la intro: “Introphylaxe”, nos causa una gran inquietud, por esa disonancia bajo una sinfonía, comenzando a marcar el camino de la Orquesta más tenebrosa, brutal e incluso técnica de Austria, dando un juego de nombres rarillo. El resultado es pura concentración y mutilación, técnica sobrellevada a las nubes de parte del percusionista Messner, el otro es el guitarrista y vocalista Klopf, dando ambas funciones por delante de todo, arrastrando la velocidad y caos sobre el producto. Todo sabe nítido y huele sucio, con una gran extensión de masas de volumen que hacen que te muevas o te mueven, soy incapaz de describir a detalle la guitarra y la batería, ambos exploran mucho la diversidad de toques con la melodía centrándose en lo rítmico y sombrío que pueden ser.

El ocaso alumbra el edificio abandonado y nos impactamos al ver semejante atrocidad que ha causado reflejar hacia nuestros ojos el Death Metal con más actitud y sello propio que cualquier otro. ¿Que ha pasado con la arqueología y la historia?, como no fuimos capaces de ver el resplandor anaranjado detrás de tanta oscuridad y verlo fijamente sin temor a quedarse ciego.





Nota: Un 9.0 y si le pongo menos, me cae el castigo mortal


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski