Las puertas del Trono
al pupú, a la coronación de ser una reverenda suciedad, han sido abiertas, para
enfocar la atención en un insecto rastrero de mal aspecto, venenoso y que anda paseándose
por la mierda todo el día, sin ser visto. Nuclear Death se llamaba aquel trió
estadounidense de música extrema, del que contaba con una de las primeras
mujeres en la escena, -por no decir la primera- hablo de Lori Bravo que esta a
cargo del micrófono, bajo y guitarra, que junto a Phil Hampson a la guitarra y
Joel Whitfield en la batería. Se armaría el plato fuerte entre el Grindcore,
Death/Black y Thrash Metal más sucio en el globo terráqueo.
Primero antes que
nada, si usted busca polvitos y jeringas llenas de melodías en esta presentación,
es porque se desvió del camino, Terrorizer esta al otro lado. Así, de claro,
Repulsion y todos los tiburones de la pecera de Norteamérica, no se le acercan
al griseado y maloliente debut “Bride Of Insect” de los de Arizona. Nacidos de
la mano del 86´y quien sabe que es lo que estaban haciendo en esas épocas
repartiendo moluscos y Demos para expandir su aprendizaje. Hasta tal punto en
que 1990 fuera el año prodigo para ver a la luz la primera cochinada que
estaban planeando Laura y los suyos.
Nos escurrimos y nos
caemos en las cavernas de la bestia, para encontrarnos con el escupe orina y
sangre, Lori Bravo es la que empeña su agresividad y manera de cantar con un
desenfrenado rango muy singular, siendo un tono casi, casi limpio, pero si no
fuese por la información sobre el grupo, no supiéramos que una mujer es la que
causa esos berridos bestiales. Dándonos una lección de que para hacer música
extrema, -sobretodo el Grindcore- no es necesario obtener una gutural más grave
que un mono aullador para asustarnos a la primera impresión.
La guitarra de Hampson,
no es más que una picadura estruendosa de influencias Black, del cual Noruega
sacara jugo a todo ese “ruido” posteriormente en su liga. Las guitarras no
presentan ánimo de estructuras con muchos escalones de Riffs pesados, solo
interpreta de una manera voraz esa estridencia y distorsión que puede causar,
sin saltarnos un solo sobresaliente, solo una línea vertical de rompe-cuellos al
estilo más desgastado, simple y nada cómodo de tragarse. Mientras el Bajo
afirma su cochino paso a larva de basurero que es audible como un goteo de
sangre oscura o como un recorrido por la mierda misma, para llenarnos
totalmente la cabeza de gusanos y el ambiente que refleja esa portada a blanco
y negro, que bien sirviera como papel higiénico.
En cuanto la batería
es el torbellino y la tormenta de la asquerosa pesadez que encamina al oyente
al pantano de los apaleamientos inhumanos en las percusiones, clara observación
para los primeros trabajos de Grindcore Gringo. Pero en este caso el fin que
tiene Joel y sus baquetas es nunca terminar sin aplastarnos antes 16 veces
consecutivas sin mucha técnica y cambios precisos, solamente unos blast beats a
la antigua y una dureza que sigue firme cuando la Novia de los Insectos acabe
por digerir su presa. Es ridículo reiterar y afirmar que los cambios de ritmos
son más escasos, al igual los coros y toda esa patraña que se le puede referir
como melodía, suplantándola por lago llamado disonancia.
El logo apuntaba un
buen nombre para un grupo de Death Metal Estadounidense de mucha actitud, pero
nada aparenta lo que es: quien iba a imaginar que se tratará de una banda llena
de distintiva personalidad por crear literalmente suciedad, o que el frontman
sería una mujer o que detrás de tanta tensión de armonías se trataba de 3 jóvenes
amantes de la brutalidad. Sin duda, solo la portada tan expresiva de forma tan infantil
y significativa, expresa toda esa maldad que contiene el conjunto, la producción
que es una MIERDA en mayúsculas y las liricas que encierran fragmentos como lo
es la pista homónima:
Ir más allá de lo que
está mal
a una abominación
la moralidad de lo normal
a lo que el cerebro no puede percibir.
Ir debajo del mundo
a donde hay movimiento en la oscuridad
probar el agua en donde el juego de los bichos
ella es la cría...
a una abominación
la moralidad de lo normal
a lo que el cerebro no puede percibir.
Ir debajo del mundo
a donde hay movimiento en la oscuridad
probar el agua en donde el juego de los bichos
ella es la cría...
Un padre acaricia la
vagina de su hija
y trae el sabor de sus labios
Las relaciones sexuales sigue adelante
pronto la joven dará a luz...
y trae el sabor de sus labios
Las relaciones sexuales sigue adelante
pronto la joven dará a luz...
Y eso ni hablar de la
buena narración que sigue la letra y ni nos metamos en el asunto de las demás.
Sin duda, es claro el pensamiento provocador en esos tiempos golpearnos tan
severamente de todas las direcciones, con la oportunidad de transmitir el
mensaje que hay detrás de tanta incoherencia lirica. Pero bien recordamos
bandas como Cannibal Corpse u otras como Carcass, que nos acostumbrarían toda
esa mar de imbecilidades ilógicas, que a más de alguna se habrá escapado por la
realidad.
Un punto a discutir
es la atención y la diferencia que puedes dar al 100% al álbum y tendrías que
darle más vueltas a la torta, que padece de virus que te provocaría una tenia
en los intestinos y supongo que no eres un imbécil para tragarte tal mierda sin
al menos reconocerla. Por más que uno trate de degustar el cassette, tendrá que
seguir en la batalla de las mil suciedades compuestas dentro del Grindcore sin ningún
trazo que distinga a los demás temas, en concreto es lo que ocupa este Bride Of
The Insect. Con muchas bases de Thrash
Metal, unos cuantos pellizcos de Black metal con incursiones Deathers y todo
mezclado en el turbulento y escandalizador GRINDCORE DE COSTURA HORRENDA, se
premia esto como una inquisición de CACA PARA RAYARSE LOS OÍDOS.
Aquel bien aventurado
que quiera raparse con Discharge, el D-Beat y todas las ramas que quieran…les
presento Lo anti-musical, sin proponer cosas más adelantadas como Anal Cunt,
les señalo a Nuclear Death, como una de sus primeras excursiones al tubo en
donde pasa el excremento de los animales y los insectos triturados para establecer
un platillo de buen sabor entre los que las orejas la tienen amarillas y llenas
de pus y todavía tienen animo de partirse el sexto tímpano que les sobra a esos
deformes.
¿Quién iba a pensar que el ruido sería tan importante para la evolución de la música?
(Versión Cassette)
(Versión Original)
Nota: Un 8.0 que se eleva hasta que mi oído no capte armonías.
Publicado Por: Zdzislaw Beksinski
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