lunes, 18 de noviembre de 2013

Ataque Heavy Metal Maníaco

Por la grandisima vulva, después de fermentar nuestros escrotos y oídos con música extrema, le tocará lo posible postear a un genero que no fue bautizado en el blog, hablo del mismísimo Heavy Metal y sus 2 prolongadas semanas hasta reventarse la madre terminando con un deleite de un genero que nació ya hace años y que merece todo respeto presentarlo ante este espacio, lleno música.

Preparen sus condones con leche pasteurizada porque se nos abalanza encima un Heavy Metal por un largo y largo tiempo, espero lloren y nos cuenten... Saludos...!!!




Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


domingo, 17 de noviembre de 2013

Cryptopsy - None So Vile [1996]

Cryptopsy es una banda de Death Metal Técnico formada en Montreal, Quebec, Canadá en el año 1988. No dictare los nombres y apellidos de los fundadores, hablare de la alineación de 1996; Lord Worm en las vocecitas, Flo Mounier con las baquetas, Jon Levasseur como Guitarro y por ultimo Eric Langlois en las seis cuerdas del Bajo.




Cryptopsy, un grupo que nació con el nombre Necrosis en 1988 y que hasta 1992 a tirar algo con la hondilla, ese algo fue su debut en 1994 con ficha independiente y algo que sacar del grupo, pero no hasta este momento, sí, hablo del momento en que todos hablan de este grupo por esta simple placa, ¿porque será? Eso lo veremos más adelante. None So Vile, es el segundo material y el primero con una disquera, Wrong Again Records, con Pierre Rémillard productor, mezclador e ingeniero del álbum, mejor conocido por su trabajo en las guitarras de Obliveon, y con la alineación antes mencionada, con la colaboración de  Steve Thibault antes miembro de la banda y Eric Fiset como vocales de apoyo.

En fin, adentrémonos al jocote de todo este asuntillo. 
Para comenzar hay que mencionar que aparte de las influencias de bandas técnicas, hablo de tecnicismo porque es un grupo que apela con las características para este recurso, pues si bien algo que tienen que saber en su existencia, es que tanto puede llegar las influencias del Jazz y el Funk en la música?, Facilón, hasta la música extrema (véase Atheist), porque lo digo? Porque bien se sabe que los músicos de Cryptopsy bebieron bastante Jazz y Blues, hasta su guitarrista luego perdió el interés de la música extrema y se fue a un grupo de Free Jazz, pero lo aplican como un vanguardismo absoluto con mucha pretensión, sencillamente No.

Hay varios Factores los que hacen que este material prodigioso de 8 pistas sea venerado como un Dios, numero uno,  Se entiende que no es la primera banda de Death Metal Tecnico, pero cuando uno aprecia los 4 pilares que son: Una, sí, solo una maldita guitarra haciendo cualquier tipo de sesión y mounstrosidades con riff paralelos que son miles y miles de escaleras, por decir que tan maldito puede ser un guitarrista como Levasseur que extiende sus influencias Schuldiner para llevarlas más al extremos y sin ningún patrón que ordenar, claro esta tampoco llevándolo al ebrio desorden.

Numero dos, en semejante Langlois, expande aun más a la banda dando martillazos con seis cuerdotas en el bajo con una herencia funkera, pero totalmente llevadas a un nivel de tempos intercalados y sin ningún desbuche que impida los golpes que da este señor, si en la fas de la tierra dicen: El Bajo solo sirve como colchón, pues te diré algo: escucha a este hijo de puta con sus líneas gruesas y aceitosas con un pulido y agresivo arrebato de nuestra existencia te deja parapléjico por subordinarlo como un esclavo de tu ignorancia, Cerdo!!

Numero tres, la Voz, es esta y el siguiente punto, lo que destacan en una gran mayoría, debido a las vocales de Lord Gusano con un tono totalmente único con pizcas Mullen, pero adentrándolas a la orbita de lo desconocido, voz espeluznante, gutural, gruesa y con mucha variedad, una pelea de perros, voces chillonas, desgarras y con una bestialidad potente y sangrante como lo tiene Worm y sus cuerdas, hacen que aunque escuches varias ocasiones el álbum, no permitirá que des paso a su inentendible berrido para que descubras el parrafeo de blasfemias y filosóficas liricas, no señores, gracias a este complemento inusual, hace que algunos alaben al tipo y otros que lo desechen, cuestión de gustos.

Numero cuatro, Una Batería que jamás en su vida supo que es parar un segundo y eso sin hacer el esfuerzo doloroso mental de cuantos movimientos se debe de practicar para tocar la batería como un taladro con una potencia contundente y ametralladora, un grandísimo trabajo del Señor Mounier y sus tentáculos que hacen que la simetría de cada segundo sea impecable, limpio y furioso, es más este es el culpable que se arme la horda inhumana de estructuras complejísimas en sus miembros.

Puta madre!
Cuando uno se refiere a un grupo que tenga caos y a la vez cordura, esa sería sin dudar Cryptopsy y su “Nada Tan Vil” Así como lo oyen, a todos le dan un zapatazo en los huevos con un claro deleite de lo que esta a la línea de lo que es el Tecnicismo y la Brutalidad en exceso y a una velocidad inimaginable sin ningún paro que haga que reflexiones que te taladrarán literalmente el esqueleto, solamente habrán medios tempos con cambios de ritmos, ya sea para hacerlo lento y explosivo o rápido y engañoso, pero de una u otra forma saldrás muerto, eso ni lo dudes. La producción a la vez hace un gran favor para que se escuche entonable y claro el taladro que pasa por tus costillas. Varios blast beats, riff que trepan tus tímpanos, voces de ultratumba, un Bajo rechoncho y que caracteriza las estructura, pero que es lo especial pendejo??!! El virtuosismo y el desorden en un conjunto de 8 canciones que cada una se personaliza y se distinguen y para hacerlo más grave ni en 32 minutos puedes resistir de un lanzallamas como lo es este, hasta ellos te dicen que corras a tu casa, corre para llorar junto a tu madre, si no creéis, aprobar se ha dicho los últimos minutos de “Orgiastic Disembowelment.”

Solo basta más de media hora para hacernos trizas y es que el nivel de locura que se experimenta influenció a millones de bandas para tratar de a machacar sus instrumentos como lo hicieron estos canadienses que en donde miran solo ven mariconadas, en donde ellos tienen el dorso peludo que entorna toda la maldad y malevolencia con un penetrante sonido que enmarco los oídos putrefactos de todos en la historia de la música extrema en general y que volver a escribir el pergamino que una vez pateo y escupió la cara de Suffocation sería difícil de igualar y que solo son pocos los que tendrían la mente enfermiza como la tuvieron los de Quebec al partir la cabeza de Juan el Bautista y mostrarla como una portada sin ningún crepúsculo ni respeto de nuestras condiciones, porque un álbum como este es inimaginable lo que puede trasmitir con nuestros sentimientos y que no podríamos describir el material como “Discazo” o “Obra Maestra”, no, menciónelo como “Lección de un Genero” cual? El Brutal Technical Death Metal.






Nota: 9.7


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


Pestilence – Consuming Impulse [1989]

Buaaaaaaaah, hoy toca, mis estimados colegas que han seguido fervientemente este lindo especial de Death Metal (Música Muerta) hablar de una de las bandas más importantes en la escena holandesa del merol bien pesado. Sí, es que al hablar de Pestilence, señores, es dirigirse a una de las figuras de ónice y barniz endurecido marrón, que los años no supieron corroer ni cambiar en su madera. Banda que localizó un pequeño tumulto acogedor donde podía hacer música y con el tiempo se respeto en cualquier iglesia su sonido; de los más acérrimos seguidores y pequeños grupillos clandestinos de allá a finales de los 80s que rolaban a la banda en toques cerradísimos, hasta el día de hoy palpamos una música que se mantuvo fiel y casi nunca defraudó.


Como bien, muchos conocen, el sonido que mantuvo la banda fue muy desviado y diverso alrededor de sus álbumes, para hacerles corto el cuento sólo les dejaré una pequeña introducción: Con su primer disco la banda porto un sonido muy Thasher, hasta Consumidor impulsivo éstos cambiarían hacía el Death Metal, con el Tiempo le siguió “Testimony Of The Ancients” que indagó en la vena más progresiva adaptando estructuras jazzísticas en muchos de sus posteriores álbumes, para su regreso (De la pequeña separación que tuvo en el periodo compendiado entre 94-08 )con un metal más progresivo. Aunque siendo sincero y algo incapacitado, no puedo hablar ni papilla de su último trabajo (2013) Obsideo, pero, chequéenlo y nos cuentan.

La banda en aquel periodo (C.I) estuvo “funcando” por: Martin van Drunen (después de este álbum se iría de la banda para formar parte de la congénere Asphyx; aunque ésta última con un sonido enfocado más al Doom) en las vocales (No se me impacienten ya tocaremos el espacio en las vocales del señor), y en aportaciones con algunas letras –según tengo entendido fue el creador en materia letrista  de  las pistas 2,3 y 10-; Los tocayos Patrick (Mameli y Uterwiljk) en las guitarras, sea Lead como Principales; Y Marco Foddis es la batería (El cuál también tenemos un dato muy peculiar aquí) junto con Van Drunen, Foddis compuso la otra parte del disco en cuestión de letras. Estuvo muy dividió ese sector entre los dos miembros.

¿Qué podemos decir de este coloso álbum? O ¿Es qué esa fama se ha ganado a base de escándalo o de buena música? En primer lugar, si queremos alabar mierdas por escándalo vayamos al Black Metal Noruego y formemos un panda de tirafuegos y compongamos dos riff para todo un álbum, pero antes que nada matemos al vecino, y seremos una bandota. Dicho y hecho. Pero, ya dejando las brometas, el álbum de pestilence, hasta hoy ampliamente conocido, siempre estuvo visto desdeñosamente, con una mirada de dejo y antipatía hacía lo de Van Drunen. Sin embargo, la banda por lo que he escucho no ha dado alguna basura repetitiva y la ha llamado “Death Metal” algo muy interesante de su separación es cuán concientes y comprometidos con la música eran estos tipos, ya que se retiraron a la buena, a la limpia y con la cabeza muy en alto alegando que “su  creatividad había llegado al punto final de su discografía” fácilmente podemos nombrar escorias, y perdónenme, que siguen haciendo abortos de álbumes y vendiendo tan tacita y plácidamente. Así de campante. Nos invita a pensar, ¿eh?

Como he dicho antes, la banda no tiene que envidiar a ningún americano, sueco, finlandés, canadiense, o pendejo que se le ponga enfrente. El sonido de este carnicero, despiadado y voraz  álbum cae en una vorágine de asperezas y cañazos a todo pedal y mecha encendida a temperaturas del magma que se encuentra en un pletórico y enfurecido volcán que quiere estallar y mandar toda su mugre porqueriza al cielo, a tierra, quemarte la cara, joderte la existencia: hiriente y chamuscado es como quedaremos sí nos aceramos a no más de una cuadra. Con un sumido sonido heredado de los míticos, qué digo míticos, de unas de las trinidades del Death Metal como “Possessed”: ese sonido camuflado por Pestilence entre la decadencia y la irritabilidad sórdida y rasgada.

No se está invocando un segundo Seven Churche ni mucho menos un Beyond The Gates, pero lo que sí podemos dilucidar arrogantemente es que el paso con que tronó e indicó Pestilence con su grueso y romo dedo fue el iridiscente e iroso camino de cómo se debe de crear y separar el Thrash del Death Metal en su estado más orgánico y menos conversivo –Aunque no les voy a negar la falta de Blast Beats- que, si bien, no es característico de un Death Metal consolidado, más bien de un Thrash, eso indudablemente crea ese ambiente de desesperación y asfixia letal en pocos segundos de las corridas al vinyl, sin utilizar el antes mentado recurso. Eso sí, la brutalidad es a todo galope, ¿Blast donde están? Sigan durmiendo no los necesitamos para que nos satisfagan.

A pesar de esa rigurosa forma de componer, “La Pestilencia” se puede jactar de tener unos hooks (Armonías Grovies) en sus solos de guitarras, similar al típico relinche del caballete, pero con un feeling muy empático y ligero a la hora de transmitir esa base que sostiene la brutalidad para que no caiga en la monótona y persistente amargura de monodia incesante e inenarrable. Algo que nos revitaliza, con una sonrisa burlona a la hora de hincar los codos, es cuán serpenteante pueden ser sus ritmos: desde apabullantes secciones raspadas, hasta milimétricas quintaescencias de Groove bien ejecutados y deliñados que quedan justos en sus engranes pestilentes.

El bajo cumple, a niveles secos, pero se disfruta con esa bestialidad y fiereza que se va desenvolviendo y cayendo en la errática y viperina ejecución con los demás comensales: listos para que caigan los chotacabras e irrumpan en nuestro regurgitado cuerpo yaciendo con algunos cuervos y un calor insoportable que manifiesta la hora del almuerzo animalesco. Buen provecho bestias indolentes y primitivas  figuras del mal.
Pero, el infierno de Dante no estaría completo  sin el animal que se esconde bajo el micrófono: así es señor Van Drunen, de usted estoy hablando y lo señalo con un gesto serio, al momento que le digo: que putazo de voz, ¡hijo de la chingada madre! Un rango hasta con eco y resonancia, esporádico y temible cuando ese ser escupe, mejor dicho, vomita lagos de sangre cuando canta: una voz demencial, esquizofrénica, no parece un humano que estuviese ejecutando esos alaridos de algún universo tumultuoso donde habitan criaturas de con gargantas de monos aulladores, gibones y serpientes parlanchinas, que más allá de tratar de gritar un mensaje nos avienta sangre, pus, cerumen y tripas por doquier. Un vocalista que maneja ese timbre tan castigador y terriblemente insoportable. Sin éste, no sé que sería de Consuming…..

Batuca excelente, algunos adornos, tiempos rápidos, medios, acelerones y desacatados; una guantada en la jeta y una revolcado con las baquetas. Tonos, agiles y poco profundos, bien asquerosos y rasurados. Sin olvidar un pequeño elemento que repercute en una milésima del álbum: unas aterradores sinfonías incrustadas al estilo muy sintetizador. También contamos de una pieza instrumental donde resaltan los solos holgados y atrayentes al inferno.

Lo que hace tan especial a éste hormiguero infestado es su nivel castrante y torbellinas secciones rítmicas que están atacándote a cada momento, demostrando, para un año donde la hostia metal de la muerte se estaba formando, un salto en la formación y consolidación del género más bestia. Qué te guste o no, ya es otra cosa y también muy respetable.

Canciones que impactan a la primera escucha y que te enrolas con sus metálicos y arrasadores ritmos son: “Dehydrated” donde para mi, Drunen hace un trabajo aplastante con sus chirridos, “Chronic Infection & Out Of The Body” son piezas claves aquí, con una majestuosa complexión en dureza y “martillante rocosidad” ejemplares dignos en su catalogo; el siguiente tramo compuesto por: Echoes Of Death (Que titulazo, carajoooo, puro tema de Death Metal, chavines) y Deify Thy Master que receta más pura y chapada a la antigua, a la vieja escuela, pueblerinos insolentes; y la estranguladora y mortífera “Reduced To Ashes” cierra con broche dorado y sucia cofradía endiablada.

¿Y la portada? La cual sería cambiada por “Roadrunner Records” por la que vemos ahora: Esas africanas hormigas compulsivas y hambrientas de carne humana: que invaden los confines de la boca del sujeto espantado y temeroso que lanza un grito (Figuradamente hablando) de desesperación y angustia por no ser mordido por esas andrajosas y corpóreas asesinas letales. Me gusta esa maltrecha portada, pero, putaaaaa, veamos la antigua, que fue colocada para su álbum en vivo “Chronicles Of The Scovrge” del 2006. Esos caníbales, bien bizarros y de estilos añejos, comiéndose entre sí con un aroma orgiástico y de anatomía lasciva.

Pero, eso ya es mucho pedirle a la cabra leche menos impura, además queda magistral con su sonido, pero las preferencias son otras, aunque me quedo muy conforme.
Señores, hemos llegado al final y ¿Qué más les puedo decir? Pestilence no anda con pendejadas, pestilence se para enfrente de cualquiera, no le gruñe, no le saca las garras, si no, le enseña su navaja que representa este álbum: corran ahora malditas bestias que subestimaron al lacerante y escatológico estratagema envainado filoso de la pestilencia errante. 






Nota: 9.8 Disco Emperatriz




Publicado Por: Albert Spaggiari 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Sinister - Cross The Styx [1992]

Sinister es una banda Holandesa de Rotterdam de Death Metal formada en 1988. Se hicieron un hueco en la escena con la alineación de Mike van Mastrigt en las vocecillas, Andre Tolhuizen en las Guitarrolas, Ron van de Polder como guitarrista y bajista y Aad Kloosterwaard como el Batolón (Batería), este ultimo miembro es el único que ha permanecido detrás de 25 años.




Con esta formación el grupo lanzaría unos pardes Demos al aire y sería el momento de ver claro, después de 4 años de su inicio, esta vez no sería otra banda con Earache Records, No,no,no, esta vez sería la oportunidad del halcón Nuclear Blast como disquera y fichadores del grupo. Antes de describir la bellota debutera, he de decir que en ella participa la colaboración de Alex Krull en las vocales en la psita 6 e “Intro” del tracklist y también el guitarrista Mathias Röderer en sesión de guitarra en la pista 6, ambos integrantes del grupo Alemán Atrocity colaborando en su primera placa titulada “Cross The Styx”, como también retomar que de los 3 productores de Nuclear Blast, también son los 2 integrantes de Atrocity antes mencionados lo que emplean la producción del debut de Sinister. (Vaya, pero que curiosidad, que clase de relación a den de tener las 2 agrupaciones).

En fin, vallamos a la bellota a masticarla de una sola escupitajo, 1991, Suffocation, “Effigy Of The Forgotten”, 1992, Sinister, “Cross The Styx”, lo diré de una sola mamada! Arrinconarse en un burdel, porque no puede ser que por un año y desde New York los hijos de puta de “Los Sofocadores de Huevos” peguen el escopetazo hasta la Holanda, ahora la incógnita. ¿A quien carajos le cayó semejante bala? Pues señores, sin duda alguna diría firmemente con todo y saco, que fueron los Siniestros Sinister, si, si, nadie lo niega todo el mundo cuando estaba en el inodoro y sintió tremendo terremoto gringo, fijo su mirada al Efigio de Suffocation, sin renegar de influencias Sinister fueron de esos miles que se acercaron a mirar con una lupa el trabajín neoyorkino y gracias a eso, implica en su mayoría su sonido, claro no calcado, ni copiado como un sinvergüenza, no,no, claro que no. Pero al momento de echarse la sacudida de Mike y los suyos, uno se puede fijar que introdujeron (o trataron) de meter el sonido del antecesor con su propia miel.

Porque redacto lo anterior escrito, como dije: Todos maman, otros chupan y finalmente otros tienen sexo con ellos, que son Sinister?, son mamadores de un sonido extremadamente Brutal que nacía en un pozo (Aclaro rectamente para todos, no estoy diciendo que los Holandeses son influenciados solo de la horda sofocadora, no, no, no equivocaos tampoco sonlo son eso y nada), pero que ellos metieron un balde picardía al pozo, porque? Por un sonido que los matricula para la primera división, cual, cual? Sus chingonas guitarras, 2 son útiles, pero a que nivel pueden llegar las hachas sórdidas? A niveles mayores, estamos hablando de una flecha que penetra el cuerpo del material, un sonido bastante potente y feroz que caracteriza mucho y que es una forma de donde agarrarse, porque el riffeo, los solos y esa clase de explotación de cuerdas pueden llegar a tempos bestiales y que te encaminan a un headbanging a todo galope.

Corramos un poquito más… las clases de guitarras y bajo, las hace Ron Van de Polder y si uno chequea por su cuenta, le dá la expectativa de que un Bajo dentro de un manglar guitarristico no caería bien en el menú de blasfemias, ocultismo y gore, pero, en este platillo que se degusta, esta la excepción de un Bajo audible en ocasiones, algo apacible pero entonado para los exigentes y si bien, si hablamos de algo maduro y concreto es su baterista y único fundador existente en la actualidad, hablamos del señor Add, que emplea una ejecución sobria y a machacante en el tracklist, si bien no hay Slamming o tempos que lo convoquen a las filas técnicas, pero tiene la suficiente capacidad para darte una patada en la ingle y escupirte en la cara con todo orgullo con unos tamborazos que van en la estética de los cambiantes ritmos, a convertirlos más veloces o de otro sonido e hilo en que tomarse para conducir una canción de secciones que bastan para satisfacer lo suficiente para que eyacules en frente de un chimpancé. Trabajo impecable de parte de las percusiones.

La Voz?
Que pasa con la voz pendejete? No hay más excusa más razonable de irse de la banda para hacer la suya y tomar la rienda por el Brutal Death Metal y con mucho gusto respeto esa opinión del vozarrón de Mike, que se merece toda una gratitud de aplausos, es como ver (perdón por las comparaciones) un Frank Mullen más enfocado al death metal, pero que esté tiene un rango parecido, pero no igual, hasta cierto punto ventajoso que podría estar en cualquier estela del Brutal Death y no fallaría en lo absoluto, unas voces capaces de enfocar la gravedad del sangriento y sórdido tono aural que emite sus cuerdas vocales. Volveré a decirle señoras, porque puta madre? Porque algunos son tercos hasta la muerte. Aquí no hay ni mierda de copia, fotocopia, plagio, violaciones con todo lo que tenga que subrayar la plabara Suffocation, solo me explico entre líneas las influencias mayores que dan los gringos, nada más, asi que no me vengan con pendejadas por favor, que este no es el caso de insultar Sinister solo por la influencia, sino, mirad a Sadus y Slayer.

 Como decía, sin redundar y volver a desviarme del tema (perdónenme pero uno tiene que acatar los vergazos cuando se los merece la gente), Desde un principio el material trascurre y se diluye en una capa de exuberantes guitarras que son el centro de atención del álbum, con un Bajo sospechoso y criminal, con una batería macabra y un frontman que despliega sus cualidades en un redondo y gordo chicote peludo lleno de contundencia y bestialidad. Ciertísimo, es directo a la cara y sin mucha melodía, con más de 30 minutos de un Death Metal bien ejecutado y de mucha escuela, que para nada es moco de pavo, es debut decente, lleno de rapidez instantánea con porciones Trash y Grind, pero no deja su lado puro, el diluyente humo sabor Death Metal de calibre.

No hay nada que perder, algo recio y de valor, con mucha connotación a un Death Metal Duro bien trabajado y que no se complica en virtuosismos o mezclas de Doom, nahhh.. Hombresote peludo del pecho y puntudo de la verga que orina un sabroso deleite para el amante a las cacofonías que le tiene aprecio. Te invito con gusto a menear y retorcer la espinal dorsal, porque algo como esto es digno para aquello… no hay ni un punto que raje la meridiana horripilante y oliente herida del Cross The Styx, un discazo desde el telescopio hasta la mirada ebria de cualquiera, Producción? Mil veces mejor que el debut de sus compañeros germanos Atrocity, irónico por que ellos produjeron este carbonato, Canciones? Para que, por diosito, no seas imbécil, ponte a masticar todo el insecto robusto, letras? Lo reiterare de nuevo: Blasfemias Deicidianas, Ocultismo y Gore al empanizador volumen y sonido óptico del Holandés Volador, si, me refiero a Sinister, no al fantasma de Bob Esponja.






Nota: 8.5 Extremadamente Alto


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski 


jueves, 14 de noviembre de 2013

Gorguts – Considered Dead [1991]

Gorguts es una banda canadiense de Death metal (Lo qué muchos llaman o llamaron Death Técnico) de los años 90s, un demillo en los sacros 80s y su primer álbum, su debut `Considered Dead´ (Considerado muerto) en los primeros años de la década Cobain. Después de andar en la rebuscar en Quebec, Roadrunner Records los ficha con los cuales el grupo sólo lanzaría dos álbumes; después serían despedidos por dicha compañía. Para estas inmediaciones la banda estuvo formada por: Luc Lemay Guitarro, vocal y letrista, Stéphane Provencher en la barita de hierro que llamamos batería, Eric Guigere en el bajucho de bajareque y por ulterior “Sylvain Marcoux” en reprochonas “guitarras Lead”.  Por sí salen algunas dudas aún no estaría el difunto “Steeve Hurdle” no vayan a saltar antes de tiempo.


Como pequeño prefacio. Antes que nada, todos sabemos de la popularidad que hay sobre Gorguts, bueno no me dejaran mentir, cierta popularidad elitista. Por el contrario no quiero verme envuelto en el incansable y tedioso debate sobre si los discos de Gorguts son la hostia o la mierda. Señores, estamos en un espacio que no vale ¾ de mierda esas pretensiones y criticamos bajo nuestras percepciones y gustos; así que absténganse de meterme, por lo menos a mi, en esas escaramuzas milenarias.

Una vez dicho lo anterior, ¡empecemos! Qué nos ofrece “Considerado Muerto”? sí la etiqueta se hace muy visible saquémosle un poquito de lustre y empalmémosla de una manera más objetiva y adecuada conjunto a la reseña. Claro que sí Gorguts y su equipo de básquetbol (5 Por Barnes que pega 2 que 3 aullidos en algunas partes de las rolas) cuentan de un derroche de energía muy alto y de mirada fija e inquietante: nos deja ver una cara muchísimo más técnica por la oleada canadiense, claro siempre influenciado de las mil maneras de los Gringos. Es que sí bien los piojillos de los gringos siempre tuvieron una escena más que solida, y duela a quien duela, son los reyes del género simplemente. Ya podríamos sacar a postre las influencias clarísimas de los canadienses; sí, acertemos, “Voces Schuldiner y cuartel”, “Secciones rítmicas Atheist”, “Cortes Suffocation” en fin una ensalada rusa, más bien gringa, empatronada en los oídos de los de Quebec.

Como seguimos hablando de su “hiper-técnica”. Y es cierto, muchachines, aquí nos vemos sumergidos en una oleada de guitarras desenfrenadas a mucho galope y mecha encendida, con Blast y bombos excelentes gravemente ejecutados y altivos, con unos solos magistrales solos de guitarras que circundan la locura y la catatonia cerval entre secciones rítmicas y “caledonicas” a marcha completa, pero sin rebasar la rapidez de “Turbo” (No Rob y los suyos, sino el caracolete ése celuloide). Es muy importante este punto. De las entregas una vez habladas tuvimos que reseñar gente con machacantes y acompasadas técnicas en destrucción masiva a Napalm u otras más efímeras y caóticas rosando el Grind y olvidando la melodía etérea y también los suecos ferrosos y a la vez sublimes en grandes partes acústicas y melódicas.

Pero, aquí, los Gorguts nos traen todo lo contrario: ya que no inundan en dichos factores que las otras escenas caen en suerte de potestad, más bien quieren mitigar estos elementos que hacen del death metal regional que se mire desde lejos y no se tiñan las armaduras de los mismos colores. Ahí le pegamos, eso se amerita chabones, tratar de hacer algo totalmente diferente, teniendo los mismos patrones, como lo mencioné antes de Suffocation, pero siendo los canadienses ricos en matices y variaciones más virulentas y viperinas, sin matar a ninguna vaca sagrada, claro está.

“Spiritual Healing” y su controversial punto de inflexión en el genero fue sin duda una especie más en la sopa de los “Obscuras Man” Aunque “Human” no les cayó en sus manos cuando lanzarían el “Considerado muerto” pero no es una pena total Gorguts se defiende con garras y dientes filosos, no necesita un centinela que lo acuerpe en momentos difíciles. Por decir, el muchachito de “Luc” tomando de las anteriores y ya dichas influencias, en su vocal toma una esclerosis y rasgado volumen en alaridos y poca profundidad en rango, muy similar a lo que Death estaba haciendo. Ya de por sí, los chavalines querían tocar como Death, pero no parecerse a Death. ¿Y lo cumplen? Sin duda alguna, maestro.

¿Por qué? Sí adentramos claramente al mundo Gorguts, para aquellos que comieron a Obscura, sabrán que Gorguts junto a su escena libro un Death Metal magno  e impecablemente ejecutado, gracias a las bases, pero no al Copy/Paste. Es un adelanto muy significativo para el género de la mano de una escena más diluida y con menos apogeo en sus años. También, lo notable del asunto es que los tipejos construyeron una forma más acompasada y menos rítmica de cómo tocar Death Metal y eso nadie se lo puede quitar; sin duda que la banda no tiene falta de imaginación en este disco, sólo con poner a escuchar su debut lo notas.
Aunque sí bien todo está construido con el más apestoso sudor y las ansias más sinceras de hacer bulla plastificada y resonante, sin prestar nada a nadie, ni robar al papa. La queja, sería su intransigencia. Así es, su falta de movilidad y transcurso en composiciones certeras.

 ¡Pero esto es el Death técnico, las cosas se hacen diferentes! No se me suban a las barbas, los trabajos de Atheist y Death ahí están y esos trascienden más que un ferroviario a todo vapor por la espesura de una jungla inacabada, así que no me vengan con gimoteos y llantos. Gorguts toca de la chingonería, toca a niveles de eyección tremenda y acalorada, pero, en mi humilde punto de vista tienen faltas en su cabriola; notas muy sincopadas, técnica apabullante, solos clarinetistas, pero sin ir a ningún lugar “ciruela monótona y una falta de engrasado en su dinámica”.

¿La producción? Riquísima, no se puede decir nada: hace sonar a todos robustos y seguros, esos raspeos tan pirotécnicos y de magnitudes muy profesionales. Me gusta mucho su estilo en valores cualitativos de producción. Es exactamente lo que distingue a la banda y la hace sonar potente y emprendedora. No hay pecados que lavar, sin duda la mejor elección y un acierto seminal para su sonido. Y como no, otro destacable es su PORTADOTA. “Dan Seagrave” es todo un experto en transmitir a través de sus horripilantes dibujos ese sentimiento de amargura, de inestabilidad y enmarcar las emociones más coléricas, que llevan a una idea y a una expresión, como la música. Tremendo artista, buenas portadas y seguidor férreo del Death, me imagino yo pues.

Gorguts es una banda excelente, me gustó su álbum, me gusto el tiempo en que le tome sus escuchadas, pero hay cosas a favor y otras en contra, repetirlas sería caer en una cacofonía lingüística, que a lo lejos de agregar validez, solo llamaría al aburrimiento y se posaría el sueño. Mejor, escuchen sus álbumes, disfrútenlos y analícenlos. Gorguts tiene una estatus muy alto en el mundo roñero del Metal de la muerte, y se le valora, pero lo mejor que ellos darían estaría por llegar. Implacable y buen álbum. 

 




Nota: 7.8 para el dorso peludo canadiense





Publicado Por: Albert Spaggiari 

martes, 12 de noviembre de 2013

Monstrosity - Imperial Doom [1992]

Monstrosity es un grupo de Death Metal estadounidense proveniente de Florida, fundada en pleno 1990 por: George "Corpsegrinder" en las vocales, Lee Harrison en las percusiones, Mark van Erp como Bajo y Jon Rubin y Jason Gobel en las guitarras.




Monstrosity un grupo conformados por miembros de las demos de Malevolent Creation, Cynic y de esta misma, entonces ya tenemos clarísimo , que no nos estamos refiriendo a un puñado de chicos callejeros y que no es una banda del montón que hay en el saco, no. Detrás de tanta malicia y prejuicio sobre los jefes del genero, no cabe duda que se abarrota el recipiente sin saber nada de algunas bandas o discos o que tan solo serán solo por Renombre y nunca escuchaos! Señores es hora de presentar a la banda Monstrosity, que muchos han escuchado su debut solo por el morbo de estar el actual vocalista de los “Cannibales”, sí, nos estamos refiriendo a Fisher.

Lanzan escupidas a principios de la década noventera con puros demos, hasta que la Nuclear Blast los observa y ficha al grupo, para que luego lanzará su fregada luz de bengala al aire en 1992 grabada en la natal Florida producido por Jim Morris y la banda, que tendría el nombre “Imperial Doom”, en el material se recluta el guitarrista Jason Gobel (el mismo que estaría póstumamente en el Focus de Cynic), lo cual lo mencione antes como miembro, pero él redacta que solo estaba como guitarrista de sesión. Como ya sabrán, en este genero extremo y muchos más, se necesita habitualmente (no obligatorio) dos guitarristas para dar la pesadez faltante y armar el rompecabezas del generín este.

Antes de que la banda lanzara su primera placa, estaba ya los Diez Mandamientos escritos por Malevolent Creation, hermana mayor de Monstrosity por un año antes de está, pero eso no sería angustia para el grupo, ya que al lanzar el Imperial Doom, con un logo arácnido y sangrante como el de Monstrosity, no tendría ninguna necesidad de envidiar, porque? Por la nata y el sumo que se traga uno al oír el Imperio de George de la Selva y los suyos. Uno maneja el mouse, le da clic para se encienda el fosforo del material y lo primero que entra al salón auditivo es un alarido del “Corpsegrinder” con una maquinaria de instrumentos exageradamente poderosos y que nos enseña porque se llaman Monstruosidad, con un corte inicial apabullante, sangriento y maléfico, estoy hablando de la pista 1. La homónima Imperial Doom.

Desde un inicio ya te comienza a taladrar tu orto cerrado sin previo aviso. Sin necesidad de tanta técnica o tanta brutalidad, la trayectoria del material a la primera a la ligera, no se entonará bien la bestia de la portada, por esa razón recomiendo a TODOS los discos de este u otro estilo musical, escucharlos con atención y varias veces si es posible el mínimo esfuerzo que tengan para oír música, para comprender muy bien lo que el artista crea con su obra. En este caso, basta de reforzarte de voluntad para no ser tragado por las vocales y darte cuenta desde ese instante que no estas jugando Lego con un tracklist de patraña, nooo.

Volviendo a la descripción, diría que es una placa muy infravalorada, debido a su maestría musical, unos ejemplos de ello, es el recurso inusual de Harrison a los tambores y Mark al Bajón o Bajo Eléctrico, se preguntarán porque? Pero dudo que lo hagan, ya que el que se estranguló con el debut de los de Florida, sabrá a la perfección que estos 2 últimos instrumentos antes mencionados, se comportan con una travesía de explotar literalmente un sonido con la ejecución de estos 2 muchachos, como si fuesen miles y miles de semillas de zapote cayendo del cielo, gordas y pesadas cayendo a un piso de concreto que solo se podía rajar solo con una cruda y asesina semilla bien plantada. En fin, sin decir tantas analogías estúpidas, el Bajo grave que salta y te vomita en la frente es un instrumento muy audible en la placa del álbum, pero cuando nos referimos de presenciar a la primera masturbada, sin nigun esfuerzo, diría que el Baterista, fundador y único miembro estable del grupo hasta la actualidad, Lee Harrison, se lleva todo el Panal de abejas de esta cruda y malévola miel de los abejorros Monstruosos.

Para no redactar lo impresionante y potentes que esta el sonido grave del bajo y la maldita técnica del Baterista, es nada más de mencionar que es obligatoriamente escucharlos cuando se reproduce el trabajín, que muchos adorarían las masacradoras vocales de George, pero como dije anteriormente, la batería y el bajo, son el sonido pulverizante y singular de estos gringos, heredados de un Animal Asheim y un Don Puto DiGiorgio, a ver, hijo de puta, como que Tom Araya???!!!

Buehh.. Entendimos que las vocales, el bajín y la batería son excelsas y macabras hasta decir: Ya!! Ya!! Deja de Masticarme!! Pero, otro asuntito colado en la obra, son las guitarras que triangularán la sangre y los sesos por solos melódicos, tenebrosos y arrolladores con mucha dinámica para darnos incluidos en el paquete feroces ritmos que trasladan la brutalidad con la técnica y calidad, dando un material soberbio y muy destacado musicalmente hablando, pero, pero sin llegar a tocar las uñas del death metal técnico, no, tampoco no confundamos las cosas, es una combinación feroz y brutal empapada de rítmicas energéticas y pesadas, con un vozarrón que Uff..!!!

Desde la meta hasta la línea final de las 9 pistas del Imperial Doom, nos topamos con algo que ignorábamos y no le dábamos oportunidad por la sofocante escena de los padres curciales del genero y es de vital importancia darse el reconocimiento que estamos perdiendo una calidad asombrosa de estos Osos peludos que te desgarran cada capa de piel inservible, para que te coman vivo!! Caratula? Magnifica es como una prenda que va al sonido del grupo y que decir pues… Es el mismísimo Señor Seagrave, el que hizo muchas y muhcas portadas que en un dia nos llamo la atención y nunca dejamos ese bizarro arte que tiene este genio. Suffocation, 1991 Frank Mullen un Bastardo y Maldito que cambia el panorama, pero que carajos hizo aquí como músico de sesión?? No le sentí ni el perfumen de sudor, NADA, no se scucha y ni que haga falta, porque? Porque Monstrosity se defiende solo a guarrazos, poderío y alaridos!!! Canciones recomendadas: TODAS, no obstante después de redactar la experimentada araña venenosa, no cabe decir, que su sonido es un poco difícil de explicar, sabiendo que a prueba real es mejor ver las cosas, pero bahhh… CLASICÓN del Death Metal guste a quien no le guste, esta placa esta a un nivel de primera división.

Si creen que exagero, solo mirad la nota y darse al oficio del escucha para entender lo que explico, aunque a veces parezca que sobre-valoro las cosas, pero les diré algo.. Si lo hiciera les pusiera 10 a esto y a los anteriores vinyls posteados del Death Metal, debido a que yo no tengo la culpa de que halla tanta calidad en el mundillo musical y bueno, no seas maricón sóplale la vertiginosa vulva a tus compañeros y prueba en acechar a la misma imagen de la pura Monstruosidad en persona, a ver si no mueres en el intento, dichas palabras de un afortunado y satisfecho sobreviviente.

A DARLE VUELTA AL MANDRIL…!!!!






Nota: 9.5 Altos y Dignos!!


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


Gorefest – Mindloss [1991]

Gorefest es una banda de Death Metal holandesa de principios de los 90s, formada por: Jan Chris en las vocales y el bajiño, Alex van Schaik y Frank Harthoorn en las gutarroleñas, por último Marc en la batuca. La banda tuvo una historia luchadora. Después de grabar un par de demos  en los años 89 y 90 (canciones que serían usadas en el Mindloss) la banda contrajo un contrato discográfico con Nuclar Blast, vaya salto cuántico, ¿no? Después de las improntas e imprecisiones en su cambio de sonido la banda se retira en 1999, ya que muchos de sus fans a ultranza, no permitieron el nuevo cambio que tocaba a un sonido más “Death N Roll” Para calmar las aguas de su verdadera autenticidad como metralla y punta fina Gorefest decide lanzar “La muerte” considerado como el regreso del grupo por mucho seguidores.


La escena holandesa estuvo en el periodo crítico del Death Metal, bandas como Pstilence estaban creando una mayor fuerza en su sonido y tratando de retornar ese halo de thrash con una potencia desconocida en aquellas épocas. Mucho se ha hablado de dicha, pero ¿Qué hay de “Gorefest”? ¿Merece la pena esta banda portar la diadema cónica de grupos cañeros de la época? Veámoslo a continuación, perrotes.

Antes que nada lo que nos topamos a boca abierta con Mindloss es una fuerza implosiva lo que diferencia éste aspecto de muchos grupos norteamericanos, con aroma Morbid y Autopsy, esto quiere decir que la música de Gorefest en su debut no es truculenta y amartillada, más bien nos topamos con una enorme telaraña de espasmos vidriosos y cansados; El sonido está más orientado a la gula y al Gore puro y caótico. De alguna manera esto no hace que la banda estalle de repente, su forma de hacer música es totalmente distinta: Empieza pasmosa y masosa, cuando ya estemos en su gran circulo coprófago es donde la banda explota de manera abrazadora y temible.

¿Guitarras?  De lo más afiladas y estruendosas que van pululando sin nada de sintonía en muchas partes: carniceras, machaconas, incisivas, despiadadas y remolonas nos dejan el ojete bien cerrado y dilatando pus y sangre de la gran violada que nos van a pegar a continuación; aunque también los solos aquí empleados son hermosos y aletargados. El mejor labor se lo lleva sin duda alguna Marc y su batería, y aquí quizás tendríamos que extendernos a niveles impensables, pero no queremos saturar la reseña de boberías y analfabetos términos que solo aburren al lector con ganas de tragar mierda.  

¡La técnica del sujeto es increíble! Todo un pulpo como maneja el los pedales, Hit Hat, tarola sonidos básicos, medio primitivos y a la vez Lombardisticos  con aroma Death podrido y apetitoso. Tenemos mucho Groove, y no sólo en la batería, sino también en Bajo y Guitarruchas, pero por veces claro. Como decíamos, la batuca nunca deja de sonar apabullante y desconcertante en cada paro y aceleración a cagadas: doble bombos ejecutados de menara impecable, sin ser grave nos da la sensación de pedregales y campos roqueros en su estilo muy práctico. Sin la rudeza la batería no tendríamos los halos demenciales que necesita éste tipo de bulla sabrosa y carnosa.

¿Bajín? Interpretado también por “Jan”, así que hablemos de una vez de su profunda voz también. El sujeto cumple con creces, su voz a veces monótona se aventaja con la trituración de los anteriores instrumentos y claro, su labor en el bajo es notable, por algo está ahí haciendo duplas exacerbadas de rangos muy hondos y hediondos  con su bajin de moldura en escupitinas con ganchos versátiles y quiméricos. La formula funciona de la puta raja, señores de gustos exigentes.

También hablar de esa severa producción, sí, Nulcar Blast, a pesar de ser un chupasangre un maldito parásito y asquerosa tenia dan los mejores valores en dicho rubro. Por que sí de algo los alemanes no tuvieron quejas fueron de sus estampidas en discográficas y labores en ingenieros y especialistas de sonido. Comparemos fácilmente a los Black Shepherd con su disquera neófita en la materia “Punk Etc” almacenando únicamente dos bandas. Aunque sin duda el trabajo de los belgas tampoco cierra el hocico frente al de los holandeses.  

La producción hace sonar a la banda GRUESA, y ese sonido es el que lo caracteriza de una insondable y férrea densidad que da el toque de ultratumba y gravedad preponderante.
En sus primeros dos temas, como lo son: “Mental Misery & Putrid Stench…” los incitantes después de la tenebrosa y quejosa “Intro” que sus recipiente revela unos alaridos afónicos y desesperantes, éstas dos al final de su complexión nos muestran esos tenebrismos imperantes con algunas sinfonías “anti-garridas” y perpendiculares. En ésta primera tenemos la convulsa y estrafalaria atmosfera estridente y sonante…. Aunque especificar de menar detallada sus canciones nos llevarían al hartazgo. Eso sí, resaltar sus mejores colonas que transpiran y escupen fuego, así es: “Tangled in Gore” con grande y aletargadas cuerdas que van reinventándose una tras otra, para dar a continuación a su sello distintivo y absoluto: “Coffessions Of A Serial Killer” aquí están representados todos los criterios antes expuestos: como producción especialmente.

Letras mórbidas, horripilantes y escamosas: “Gore, Horror vs Horror, Gore” así como mandan los cánones y el género bestia y vociferante. Esas historias tan retorcidas que con dicha voz infernal hace que rápidamente perdamos los sentidos y caigamos en una aureola esquizoide y maltrecha. Tampoco tenemos que dejar atrás a ese futurismo desprolijo de portada, menuda mierda entera ese relieve científico y “laboristico” esa espantosa muñeca y todos los tubos y claves, vayaaaaa que buena está.

Gorefest, lo único que hizo bien es hacer música, y lo único malo que hizo es hacer música, cómo la formula dice que signos iguales se suman, esto da la música de Gorefest. No inventa al a ningún bicéfalo, no muestra la 30va nota intrincada, no hace el solo más serpenteado y ágil de la historia “Heaven And Hell” ni ostentan las vocales más satíricas y blasfemas: Gorefest es Gorefest y cómo tal hoy hace un Gorefest. Festín de gore, una patita para ti, un hígado pá vos, la bilis para Juan, las costillas para Pedrín, las uñas para Arturo…. Sí seguimos así no habrá títere con cabeza!!!






Nota: 8.4 y la chimenea sigue humeando   




Publicado Por: Albert Spaggiari