martes, 7 de enero de 2014

My Bloody Valentine – Loveless [1991]


My Bloody Valentine es una banda de shoegazing, nacida en Dublín, Irlanda, formada allá por inicios de los 80s, para ser más exactos 1983. La historia de la banda es toda una odisea para la grabación de este álbum. El estilo que maneja banda nace del Post-rock, indie-Noise, Experimental. MBV trabajó un estilo muy influenciado por gente como Sonic youth, llevando por veces y definiendo más el enfoque de la banda neoyorkina a otro nivel. A medida que han pasado los años, My Bloody Valentine se ha ganado su asiento y respeto en el mundo independiente del rock. 

 
Formada por: Kevin Shields como vocalista principal, guitarrista y encargado de los samples y las mezclas; Bilinda Butcher en la guitarra y voz; Deb Googe en el bajo, y  Colm O´Ciosoig en la batería, y ayudando a Kevin en los sampleados. La agrupación saca un álbum a finales de los 80s titulado “Isnt Anything” es ahí, desde entonces que MBV sería una banda que daría mucho de hablar, ya que su sonido esta abriendo una nueva vena al Noise, y aportando varios alicientes al advenedizo Shoegazing, que luego vería la luz de su nacimiento.

  La banda para grabar este “Loveless” tuvo que gastarse $200,000 (Muchos aseguran que la cifra fue en realidad $250,000) de la disquera Creation, lo cuál casi llevaría a la quiebra a ésta. El álbum a la hora de ser grabado llevó consigo muchos problemas, una carga inaguantable de repeches, varios cambios de ingenieros, diferentes salas de estudio y un sinfín de malentendidos por parte de los productores. Las letras, escritas en su mayoría por Kevin, fueron minuciosamente examinadas ya que éste sentía un fuerte fervor por no “escribir cualquiera cosa”

Tal vez está registrado como uno de los discos más caros sin recaudación alguna, de la historia del rock independiente de los 90s. y vaya, gastarse semejante dinero en un proyecto, que más que vender quería probar al mundo algo: quizá, un talento innato, puro e inventivo, que poco a poco se fue convirtiendo, una vez plasmado el álbum, en una obra mítica y jamás vuelta a superar. La banda después de éste trabajo no volvió a sacar otro álbum, no sería hasta 2013, casi 22 años desde que salió Loveless. 
Nos deja por pensar que el capitaneo de Kevin Shields era de un Frontman con una gran capacidad de mando, un líder con una diligencia exacerbada, que de cuando en cuando iba pensando en superar a su coloso intocable, cuando se mecieron los años, el tipo se  fue enterando que todo lo que iba componiendo Post-Loveless le resultaba una mierda completa. Don Shields había caído en las garras símiles del perfeccionismo e inconformismo. Podemos vislumbrar, sin tanta perogrullada y monserga que el bando de los Shields estaba haciendo música no por el hecho de hacerle competencia a Nirvana, sino por el irrefutable y desmesurado placer por presentar Joya tras joya.


Y sin embargo, los elogios llovieron; las criticas o reseñas especializadas y críticos dedicados, compendiaron un sinfín de halagos, bisoñés y cíclicos ditirambos a quemarropa para el álbum, que creo no disentir, transmite una lúgubre y risueña vista hacía el futuro.


En fin, lo que nos presenta Loveless es algo muy reconfortante, mis amigos. Antes que nada algo muy característico del álbum en su demasía y mayoría es su recurso compositivo en ligeros canticos poperos y un muro de acido lisérgico en las guitarras a la vez; una fantástica y descojonante dualidad, llena de ese sincretismo musical que abarca las partes más ñoñas combinando una pared, como bien dije hace unos segundos, de transgresores y tupidos amasijos en atonales ritmos y secos panoramas. Y se luce a la perfección ese sistema en composiciones, porque la misma dinámica hace y/o crea una carga más gustativa, lujosa y rica en diversificación, haciendo que muy difícil se nos presente una aburrida estancia gris para el disco.No debo negar la influencia pop para el empapelado: esta parte cuenta de muchas movedizas y cambiantes modulaciones, rangos y timbres en las vocales afeminadas de Kevin y en las no tanto y titilantes vibraciones funestas de Bilinda en la canción “Blown a whish” dando a la mayoría de canciones una coherencia, a pesar de un estilo muy anárquico en ritmos y armonías, y resolución cristalina en el momento justo de ser percibido como tal. 

La experimentación no iba a ser un componente ajeno, porque a pesar de sus canciones con un carácter implícito en la ternura, amabilidad y ligereza (Presuntamente) están llenas de guitarras, órganos adheridos, intransigentes espacios electrónicos y un sinnúmero de elementos que van a crescendo y haciendo una escucha más compleja y estudiosa para  monumental y díscolo independiente. Pero, no es un disco que se lance a la cavilación en la esquizofrenia, alejándose de la cordura, más bien juega con ambos patrones: Sea muy melódico y muy arrítmico, cerval del noise. La canción que lleva más allá eso que estoy describiendo es “Touched” compuesta por el batero. Simplemente un bizarro arte naif.

Creo que admitiré en decir que ninguna rolita está fea, todas me convencen, no hay una más especial que la otra, cada una tiene un mundo singular y muy parecido, con su contigua, antecesora canción. Sin duda eso no tiene precedentes, ya que la innovación es ciclópea, todo el álbum está compuesto con variados pasajes y desorganizadas cruzadas entrelazadas por guitarras distorsionadas y una voz que no espanta ni a las moscas por su edulcorante apasionamiento, vehemente en una dulzura siniestra y una llana tesitura grácil. Los instrumentos debido a la densidad, el nivel a veces muy bajo con que trabajen,. Hacen que el bajo y la guitarra se unan, para formar ese vorágine descontrolado, que no va a cuento con una vocecilla de nena asustada (Me encanta ese estilo) muchos han pontificado que MBV levantó y definió bajo otro foco la mirada del Noise, eso sí, no estoy asegurando que ellos crearon el Noise, válgame ni embotado se le ocurriría a nadie. Aunque, si es verdad que ellos recapitularon un género que no pasaba de tráfago de muros inquebrantables de ruidosas emanaciones; como profusiones ardientes, lacerantes y poco digeribles.


Con Loveless la diferencia es que hay un espacio y cavidad para ambos gustillos, por eso es que lo hace tan adictivo todo el repertorio de divertidos Tracks, envolventes y delirantes sucesiones en toda inminente “sonidito” siguiente. Pero ya se que no faltara el desasosegado fan, neófito que quiere una pequeña escucha, de esas leves y vacuas por momentos: When You Sleep es una finesa y delicada pleamar que muestra el lado más convencional y alindado.
Pero, no confiarse, antes tenemos la rolita más ambigua que podemos hallar aquí: esa rolita maldita que circula entre la distorsión insoportable y la armonía adictiva; éstos nos dejan a pelmazos enganchados de su trabajo por este dilema, muy efectivo ojala que no se repita de manera vulgar (sí, he estado pensando pinchar el disco 2013) para su producción siguiente. ¿La producción?  Tenía que ser así, no puedo concebir otra, además la lana que se gastaron tenían que sincronizar hasta el ruidito más molesto y agangrenado posible. 
Pero, antes de finalizar, ¿Por qué tanta gloria para Loveless? Creo que aparte de la gran importancia y trascendencia musical que tuvo es un álbum muy aventajado, que no se quedo atrás en ninguna contingencia y espacio temporal. Para los escépticos y algo malhumorados, la banda desde este punto ha sido influencia totalizadora en su género, muchas haciéndole tributos y homenajes. Y en cuestión de sonido, pueeees, es lo principal, si te gusta lo disfrutaras como un conejo, sino estos estilos te parecen fanfarronería no te juzgo yo también pienso eso a veces jajajajja! Pero, no importa ¡La cuestión es pasarla bien!


Portadita tremebunda, algo descolocada pero certera para este desgonzado y sinvergüenza obra, aquí tienen la posibilidad de llevarse un viaje en todo sentido posible, si se aventuran de segurito que se les clava como faro blanco de mar. Sin desperdicios y con suma confianza  pueden pincharlo y disfrutar de un clima sólo para locos. 




 

Nota: 9.0, que ya te esperaba con la boca abierta y con apetitivo monstruoso  



Publicado Por: Albert Spaggiari


lunes, 6 de enero de 2014

Shoegazing Zing Zing

A Darle y sin protección.
A Darle y con sudor
A Darle y con Dolor
A Darle y con Pasión 

Hablamos del Shoegaze, un genero de poca popularidad y con un poco más escondido entre las ramas y al ver semejante oportunidad, nos quedo el remedio perfecto como para traerlo en una canasta y compartirlo por este asqueroso y virtual hospedaje de música.

Elfos y Ninfas, les presento el especial de Shoegaze, por favor no confundir la intervención del Black Metal con este estilo. Lo abordaremos al pure pure y con el animo de difundirlo con un especial más que merecido y espero se atrevan a descargar o hojear cuando comencemos con el asunto planeado que se partirá desde este día.




Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


domingo, 5 de enero de 2014

Lamb Of God – As The Palaces Burn [2003]

Lamb Of God es una banda americana de Metalcore de inicio del 2000. Empezó tocando como una banda instrumental, pero con la llegada de su actual y único vocalista “Randy” pasarían a dejar ese aspecto compositivo y se dedicarían a componer música con ahora un Frontman a la cabeza. La banda creció entre ese amasijo de tendencias, nombradas por cierto círculo, de nombre: “New Wave Of American Heavy Metal” ya se podrán imaginar porque surgió esa corriente apelativa entre ciertos “seguidores y críticos” Está de más tanta verborrea, ¿no lo creen?


La ventaja que tienen  estas bandas noveles, ciertamente con una trayectoria entre 10 a 15 años, es que no hay mucha variación entre sus integrantes, ya que la banda cuanta con los miembros fundadores, por lo que tengo entendido. Son: “Duane” en las guitarras lideres junto Willie Adler en las secundarias o de apoyo, Chris Adler en la batería, Randy Blythe en las vocales, y John Campbell en el bajo.  Ya con esto tendríamos el pack para empezar a hablar del álbum.

Vayamos al grano. As The Palaces Burn es un álbum con mucho Groove referente a su sonido, con una implementación de metal extremo: Tharsh y Death. Tiene cavidad con un sonido más accesible y digerible, debido a sus composiciones juguetonas y vacilantes por veces, careciendo de una multitudinaria estructura en sus composiciones y granjeando en un nivel, si bien no técnico, pero si pesadon para la música que vienen tocando. Iremos por partes: me refiero con el punteo y rifeo, y me inclino en esta su parte más thrash, a saber que están rasgando a un estilo muy a lo “Pantera” con esos amplios espacios de tiempo donde el guitarro en vez de crear solos y secciones rítmicas intrincadas, está apelmazando trastes entrecortados en rasgueos(A veces muy confundido con el estilo Djent. Muy distinto, no confundir)

Ya vimos el punto Tharsh, que están enmarcados por sus machaqueos de ritmos, que podrían ser catalogadas como secciones rítmicas “Groovies”, esto quiere decir que los riffs andan más preocupados en crear cortes que desplazamientos y trascendencias continuas en intercaladas secciones (Véase en el rock de antaño o el metal naciente), más bien andamos por un sonido más simple, pero directo, no a la cara, pero si al mentón. Y antes de pasar a otro punto, de alguna manera esto hace que una escucha ligera pueda ser muy placentera y didáctica, debido a su cantidad moderada, diría yo que moderadísima en notas destructivas.

¿Donde vamos? a su faceta más endiablada, esa careta extrema con seño fruncido: su Alter Ego, “Death Metal” si bien su sonido no es puramente un “Death” tradicional o moderno, pero no obstante, su vocalista emite ciertos guturales, semi más bien, que pueden entrar en una categoría más pesada a la del Thrash; aunque, mis amigos, muchos hemos comprobado que a veces eso no es del todo cierto, tenemos gente Thrasher que nos hacen de inmediato rascarnos la cabeza y pensar: Puta, no sé que carajos tiene de Thrash esto (Véase en Morbid Saint o Protector, por dar sólo algunos ejemplos)

 Ahora bien, su lado “Groovie”, como muchos sabrán, bandas de esta tendencia surgieron con el objetivo de totalizar un sonido extremo, esa pesadez innata y llevarla a niveles más “disfrutables” que mostrasen una lado más “sabroso” y con una carga rítmica palpable. Para los señores estas expectativas son intachables, las cumplen con dieces tallados a plata fina, pero, por la misma naturaleza del los Grooves, a veces tenemos cierto saturamiento, pudiendo ocasionar un colapso monótono, y en el peor de los casos podría causar aburrimiento, muermo o tedio. A mi en lo particular ese sonido no me molesta, pero no soy un ferviente adepto de él, mucho menos causando proselitismo y propaganda para la banda.

¿La batuca y el bajo? La primera no está mal, la segunda tampoco, pero “X” factor común, promedio o cualquier adjetivización neutra que pueda moldearse a su imagen y sonido. No es para nada destacable, pero así tiene que ser para el sonido que tratan de presentarnos. Caso muy distinto fuera una hipertécnica en ambos falanges, y creo yo no estar en el error de decir, si así fuese su sonido tendría que trascender intrínsecamente; esto por los valores compositivos cargados de empuje y tendencia a innovación, no se podrían estancar ningún instrumentos.

La producción por se nueva está de lujo. ¿Qué se pueden esperar 2003? Aunque siempre he creído que las producciones no son cosa de azar, en algún disco o banda se acopla y en otros simplemente se embadurna de lodo, fiasco y deshonradas miradas de reclamo hacía la impalpable cordura, el derroche de talento y la abnegada constancia. ¿El Arte? No me llama la atención, ese entrelazado cromático disoluto…. Mmmm, paso.

En fin. Hay canciones violentas, duras, con una dosis cargada de frescura y aires renovadores, aunque no es música tan relevante para mí. Para tomarse un refresco, hablar de las cotidianidades de la vida, tener una platica entretenida entre amigos… pero nada más. Si lo hallan y no lo han escuchado, tienen el sello de aprobación y no hay pierdes ni música faltante de algo. Sólo tómalo, nene





Nota: un tambaleante 7.4 y si me pongo de malas te mando a comprar donas, ¿entendido?



Publicado Por: Albert Spaggiari

Trivium - Ascendancy [2005]



Trivium es un grupo de Metalcore formado en el 2000 de Florida, con una popularidad que les haría abrirse paso al nuevo siglo. Con la presentación de “Ascendancy” a mediados del 2005 y fichados por Roadrunner Records con los participes del Lp, que son: Matt Heafy en las vocales y guitarra, Corey Beaulieu en la guitarra principal, Paolo Gregoletto en el Bajo y Travis Smith en la Batería.

Vamos al puto punto, porque si nos regamos con jabón en la cárcel se nos va por otro lado y se nos moja la esquina y la piel suda. A darle al putazo!

En este disco consta de una producción estable y sin ninguna molestia podemos percibir bien el airecito y el sonidillo. Dejemos a Flanders a otro lado y fijémonos que crudo se nos pone el asunto con los alaridos desganados y violentos de Matt. (Que ese año todavía no la hacía de Clon Hetfield) Para ser sinceros, los gritos o la técnica vocal para gustar del metal extremo que se presencia, puede que aburra o guste a otros. En dado caso se desmerita un poquillo por no ecualizar muy bien el producto, ya que esta habilidad se abarca mucho más que las voces limpias y mientras más se presente esa bestia, debe de hacerlo de buena manera o de otro modo podría fallar para muchos oyentes, en esos yo me incluyo. Los gustos varian solo es opinión, pero después de todo…No vemos una pendejada de sobra con voces incompetentes que no se pueden levantar. No para nada, solamente no encaja mucho el caos de las cuerdas extremas de Matt.

Como sabrán algunos esta banda es odiada por miles y amada y alabada como un elefante dorado para otros. Pero aquí se tratará de ver el lado más neutro que se pueda sacar. Y una cosa queda clara al escuchar los tracks. No hay nada nuevo!!! Eso que quede clarísimo hasta para el más idiota y no nos demos paja del compañero. Los Riff atruenan hasta con ecos y con el gran esfuerzo de hacerlos memorables, en dados casos fallan y en otros impactan perfecto a los temas. Las guitarras se ponen de muchas influencias Heavys, Thrash y Death y por donde se vea, siempre olemos algunas influencias de Metallica, Megadeth, Iron Maiden y una cobertura del Death más melódico. Empieza ya a retractar tus palabras abusador religioso de este grupo, porque de esos Riffs tan dinámicos te acordarás a una que otra banda y eso no hay de malo en lo absoluto pendejo. Pero, si me afirmas que Trivium es un pilar del Thrash del nuevo siglo y que es la que parte un nuevo sonido. Pues… Te responderé riéndome como un descarado que la estupidez no tiene limites y tú, amigo mío, eres la que representa la ilimitada imbecilidad que hay en el mundo entero.

La Batería, se podría decir que es de los objetivos que hace más chulo del “Ascendente”, escuchar piezas como: “Pull Harder on the Strings of Your Martyr” es un digno ejemplo de lo que hablo, con esa Intro pedazo de batería nos da a entender que Travis no está ahí para ganar unas cuantas putas, cervezas y el dinerín que escurre. No, ni en lo más mínimo, aquí la crueldad y la contundencia hecha con pasión, dedicación y respeto, se nos encara aún sin ser tan vistos los bombazos de Smith comparando las notas de las Guitarras que sumergen mucho por donde no hay oro. Donde el verdadero Tesoro esta en las manos del percusionista. Pero, tampoco mintamos, hay momentos ricos en las seis cuerdas, pero sin nada que lustrar. Y cuando me remito al sujeto de las baquetas, no es solo en la segunda pista, también en su colaboración en el material, que hace un trabajo excelso y entretenido en todo el transcurso que se derrite.

La Incursión salvable o destacable, está primordialmente en las claros y armoniosos tonos limpios de Matt que le dan el giro y un poco más de aceptación a la masa, por el toque tan melódico que se introduce en el mar metalero, porque hay más musicalidad metalizada en el asunto y eso se remedia con un coro que se arme de voluntad y deseo de proclamar un combo realizado con mucha ejecución y variedad, ya que este es el plato que se puede degustar si no pudiste con la rama vocal extrema y eso a mi parecer es algo forzoso, pero si se logra con exactitud y balance, el sonido cuaja sin tener la pulpa incinerada.

El Bajo es musculoso, pero no natural, es más esteroides que cualquier pija. Gregoletto, lo primero que visualizo con ese nombrecillo es un Digiorgio (Bajista de Sadus), pero nada que ver y nada que comparar. Paolo el calvito engruese sus dientes y da la mordida en algunas ocasiones, dando una plena libertad y audición en pequeños momentos, pero es otro incline a la flexibilidad que quiere dar a aparentar el vinyl, porque no hay mucha mención que se pueda otorgar a la línea del Bajo individualmente.

Canciones con chispas como: “Drowned And Torn Asunder”, “Ascendancy”, que tiene una minúscula vertiente más al Black Metal, la memorable 100 x 100, “A Gunshot to the Head of Trepidation”, la cremosa “Dying in Your Arms”, “Declaration” y ya la antes mencionada en el tercer párrafo. Esas canciones hacen que realmente asciende el producto donde debería de estar y no donde creen que debería. Los detalles más a fondos me los guardo, porque no hay caso en este archivo de opiniones que se almacena y que como dije anteriormente, no me parece espectacular, ni bueno, ni malo, ni nada que se te ocurra por tu opaca cabeza. ¿Letras?, no me tome la molestia y mucho menos con la propuesta dada. ¿Portada? Menos desinteresante que ver un papel y un lápiz, puede ser.

Recomendado para el que disfruta este genero con la dosis más metalera, también a todos los que quieran reproducir un Metalcore hecho con herradura y para todos aquellos que quieran empezar con Trivium.

Estoy listo para la apedreada y los vergazos, yo exprese mi opinión musical y de gustos propios y si no tienes ni un mínimo de respeto, pues, te acompañare a reírme de ti, porque después de todo...Esto es solo un comentario y no me arrastrare como perro faldero, como tú chicuelo, lo haces con tu primeriza novia.






Nota: 5.9


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


jueves, 2 de enero de 2014

Bullet For My Valentine - Poison [2005]

Bueno, reanudamos el labor, seguimos el 2014 con más entereza y con más ganas de publicar! Hoy me toca hablar sobre una banda muy popular, con una gran acogida dentro del metal moderno y con una serie muy alta en números de ventas, consecutivamente sus discos paso por paso han ido vendiéndose a niveles increíbles e indomables. Y al parecer es una banda extremadamente joven con una propuesta muy rehabilitadora, en especial con este debut para un público que se adentra en el metal.


Para aquellos que aún no la conocen, es una banda de gales que toca Metalcore desde principios de los 2000. Hasta el 2005 lanzaría su debut, un álbum que recopilaría o más bien aglutina muchas de sus canciones que no pudieron ser ojeadas por una discográfica seria en su momento. Podemos decir que hasta estas alturas no ha habido un cambio drástico o importante en su alineación, siempre han conservado a sus miembros fundadores para todos sus discos (4 en total) conformados por: Matthew Tuck en las vocales y guitarras rítmicas, “Padge” en la guitarra líder y en la voces de fondo,” Moose” en la batería y por último jason James en el bajo (Agregar que éste entraría en 2003, a diferencia de compañeros que están desde 1998. Cosa insignificante ya que “Poison” sale dos años después)

Bueno señores, hoy estamos a punto de tocar un tema muy polémico, y como ya saben que no nos gusta andar revolviendo frijoles con arroz, por mi parte yo no entraré en detalle sobre  ese “falsacionismo metaleros” ya que no estoy de humor para tocar semejante tema aburrido y pesaroso para muchos. Como previa visualización he de agregar que el grupo éste se la rifa, toca cañón, a un buen nivel de producción y entra con fuerza en composiciones, ya si de por sí lo tuyo no es el metalcore, pues puedes probar o no, como gustes.

Para entrar en papilla: tenemos un sonido joven, potente, con ganas de ser escuchado y con mucha entrega en lo que están proyectando tocar. En primer plano los muchachos no tocan nada mal: conservan buenos solos, consistentes secciones rítmicas, bajo estándar, batería de adorno, más bien para consolidar aún más esa sensación de proclamación preponderante. Y de paso de vía de tren, también tenemos un producción altísima, casi relumbrando y depurando a sobremanera los instrumentos ya ejecutados aquí; sin embargo esa misma claridad, limpiezas y cristalinos conductos crean una fusión de un disco fuerte y a la vez limpio.

Los jóvenes sea lo que sea, lo que están haciendo lo están tocando bien. Por veces escuchamos unos solos mamados de Maiden, algo a lo lejos de Metallica (como bien lo han dicho: sus influencia), muy a lo lejos, y también una propuesta de metal extremo por añadidura, como bien fue diseñado tal género. En dichos aditivos extremos tenemos la equilibrada y ecuánime fibra para la fecundación correcta y de perfil certero, creando y usando obligatoriamente la típica dualidad o nivel de composición entre alaridos y voces limpias. Ya que tocamos este punto, el estilo es muy a lo “Nu Metal”, la diferencia con éste último es cuán variable y diseminado puede estar tal recurso y crear mucha más creatividad a favor del Metalcore; llevándolo a una beldad insospechada por veces.

Pero no los engañare, es como estar escuchando a Linkin Park un poco más furioso y en un bando más peligroso, con una mirada maltrecha y unos ojos de víbora enrojecidos por el calor y el cansancio de permanecer bajo el embrutecedor sol. Así me suena, calca exacta diría yo o es que tienen un parecido increíble. A veces suenan a canciones de radio pop metal, una especia de collage entre calaveras rosas y esqueletos coquetos, algo ambiguo, ¿no? Imagínense una batalla, una gran cruzada bélica o un armazón de soldados enfurecidos por la hegemonía jerarquía o imperante de la monarquía: esta turba con ganas de matar, de molerte a golpes, de sacarte los ojos a puñaladas, destruirte hueso por hueso; tienen que andar, pensarás tú inocente, con un catadura enojona, turbia y desenfrenada. Pero, ahora imaginémonos a esa conglomerada y anárquica manifestación con brazaletes de barbies o con uñas acrílicas y con seseos afeminados y mariposones…. ¿Te dará miedo? Gustos de gustos.

Todo está bien hecho, pero después de un tiempo las canciones me suenan de ambiente, sin mucho que aportar y nada nuevo que esté enervando los albores en una transición enigmática en la misma musicalidad. La disfruto sí, pero no creo que podamos ponerle un referente con una garba y altisonante figura embadurnada de oro y plata. Si es una buena guía para todos aquellos que quieran adentrarse, con algo de cautela, en el metal más burro y cafre, como el de la Muerte... pero no hablo Black metal, no ese está más preocupado cosechando cuervos y pájaros con crispados seños. No me pregunten por ese rollo que los verdaderos pandas están en china.

Bueno, chicos, si le gusta ese rollo qué bien, disfrútenlo mucho, creo que esta banda también será de su agrado, sin contar los que ya han de conocerla. Banda moderna, no está haciendo pantomimas, tampoco está creando el Olimpo, pero si está rockera. Péguenle una escucha, y ahí me cuentan con unos comentarios.





Nota: 7.1 



Publicado Por: Albert Spaggiari

Asking Alexandria - From Death To Destiny [2013]

Heavy Metal + Hardcore = Metalcore, esa es la influencia primaria de grupos jóvenes que destacarían en alzar la bandera de una generación distinta. No obstante estas raíces no son obligatorias para unirse al saco. Para nada duendes, varios cortan el listón por donde les interese, pero siempre con el reglamentario sonido que caracteriza este género, habiendo Deathcore, Electrocore, Mathcore, Metalcore Melódico y hasta una regañada por no incluir el Blackcore. Si nos fijamos, ya nos metimos en toda esta zona y ahora solo queda afrontar con la cabezona.




Sumergiéndosenos por el ano irritado el 2014 y su servidor rescatando un disquillo que evaporo aguas e hirvió los gustos de muchos fans de este estilo el año pasado, hablamos de “From Death To Destiny”, la tercera y ultima placa del grupo ingles Asking Alexandria, con la formación de Ben Bruce en la guitarra principal, Danny Worsnop en las voces y sintetizadores, Sam Bettley en el Bajo, James Cassells en las percusiones y Cameron Liddell en la guitarra rítmica. Si, maldito orejón cabeza de ladrillo, no estamos para apedrear. Estamos para balbucear y escupir lo que se ofrece.

Muy bien, ahora hay que ver claro el álbum: ¿O entraste por el morbo de la portada y un videoclip en que se ven mujeres semi-desnudas, atrapadas en una maquina con apetito sexual voraz y mostrando los senos y que tu única inquietud es revelar sus pezones o entraste porque eres un seguidor de la banda?, cualquiera de las dos opciones, ya sea musical o depravadamente, terminaste por abrir el compacto y eso es lo importante después de todo.

Arrancamos y lo primero que hay es un lúgubre aire en que finalmente la Batería y las Guitarras lanzan el bombardeo y se crea el maldito, pulido, claro y contundente sonido de una producción actual, que muchos pueden gustar, una ventaja que les hace el aperitivo para el sonido ya que sus canciones no consisten ni siquiera en un corto solo, se basa en la idea de las liricas que muestran el lado más precavido de su frontman alcohólico y he ahí, porque toda esa fascinación en mezclar bien la temática (que es más madura que hablar de noviazgos prematuros, fiestas a lo American Pie y sexo ) con el concreto material que ofrece las corrientes violentas de las cuerdas vocales de Danny y su melódica parte llegando a un rock alternativo vendible y radial.

Como bien mencionaban estos tipos antes de lanzar el producto, advierten que hay pistas de radio y otras hechas con más puño que pataleo. En Pocas palabras, con que nos chocamos, es música apta para niñas de 13 años que se masturban con la imagen de los miembros y para ya experimentados barbones que se tatúan el culo. Ambos gustos se adhieren y se mezclan para traer una llovizna de sabores cremosos y otra de paladares más salados y amargos y otra cosa que añadir, es la importancia de vender masivamente, dicho por los integrantes mismos. El resultado es satisfactorio, venden hasta en las alcantarillas y logran posicionar en premios musicales.

Nos quedo clara la formula de las composiciones y la idea, pero es suficiente como para coronarse?.. No lo creo, es aceptable, entretenido, feroz y accesible, con unos ciertos retoques de inhóspito ambiente en algunas partes. Pero no va para endiosar o cultivar el nuevo fruto. Eso sí, es un material de provecho para sacarle hilo y acoplarlo a tu grupillo de Metalcore. Porque de esa rama extiende lo influyente que puede ser en ese ámbito, pero no para más
.
Batería y Riff son gemelos asesinos, un combo que destroza oídos, que penetra esa sección rítmica con la velocidad y pesadez que puede ser cuando se propone añadir furia hasta en los calzones. Mucha herencia del Death melódico en guitarras y un cruel kit martillador que funde los golpes con la desgarrada y aleatoria voz de Worsnop dándole directo donde debe ir el clavo para sujetar la carga de melodías, coros y un presente sonido Hard Rock noventero con gotitas alternativas que hacen sudar el pepinillo e inundar con un tsunami que se aproxima a perder el arranque violento que tuvo y esperarse un común y corriente corito que te haga famoso hasta en el baño publico más cercano.

Lo bueno de este genero es que combina la armonía sensible con el caos, pero la importancia no radica en eso, más bien en como se equilibrará semejantes ramas, muchos han muerto en el intento y otros han salido del pozo, Asking Alexandria sale herido, pero victorioso con un tracklist que deriva desde piezas crudas y amables muy bien fusionadas, pero en ocasiones esto puede atentar con el interés de escucharlos nuevamente. No hay perdidas lamentables, hay un consumo adecuado y que aunque le falte coordinación en afilar el conjunto con un poco más de centralización, no nos topamos la típica canción Bon Jovi o un estupefacto que narre algo esperado y eso que son 50 minutos.!

El sintetizador y el Bajo se escuchan en pequeños gramos, pero al final obtenemos un kilo que recompensa el atentado. No me queda más que decir que se lo bajen si son amantes del Core más enganchador y si son de los antiguos fans cerrados que se quedaron por el inicio del grupo, pues, les aconsejo que no se amarren por este Lp y finalmente mis cordiales expectativas han sido erróneas y prometedoras al hallar algo tan vendible como una vagina a un centavo sin perder esa maligna dosis que nos lleva a regular el sonido preferencial.

No recomendaré canciones ya que me parece absurdo en este caso, pero recomendaré el disquete completo. Hablar de la portada es como hablar de Mickey Mouse y el hallazgo por el SIDA, así que lo omitiré diciendo que me parece correcto y Simple en el tema que se da a conocer con las canciones.






Nota: 7.0


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


miércoles, 1 de enero de 2014

Arranque Manual de Metalcore

Terminamos el año podrido y nos bañamos de semen con el 2014, iniciando con un especial de METALCORE, así como lo escuchan y lo leen, sí usted es un prejuicioso de mierda que se come los mocos, este no es su lugar adecuado para descargar, porque aquí ponemos y anteponemos lo que nos pegue la gana y variamos a tal manera, de tocar muchos terrenos. Uno de ellos es la rama del Metalcore, el genero novedoso y pulido que hablaban muchos, ahora retomaremos esa ola y propagación que tuvo y que supongo tendrá por estos añotes, dándole espacio a este sitio, cortando el listón con Metalcore, Cerotes!!!




Publicado Por: Zdzislaw Beksinski