domingo, 6 de abril de 2014

Dark Angel – Darkness Descends [1986]


La mayoría de los lectores sabrá que el Thrash Metal en 1986 es cuando exploró, innovó y rediseñó el género por completo; definiendo el sonido que cuyo estilo debería de tomar para las siguientes entregas, o para las noveles y pubertas bandas en advenimiento. Así como exploración y repaso general sabremos que las bandas de antaño –precisamente del 86- sacarían sus pruebas natalicias y definitorias en sonido y estilo para esas fechas; Dark Angel sería una de las principales bandas Norteamericanas, cuya vena maldita, llevaría al estilo junto con Slayer (No meteré a Sadus aquí aún) a nuevos miramientos y condensados como sangrientos paisajes escabroso. Con el paso del tiempo la poca información sobre estilos y la clamosidad en categorías, tendría que ocultar con mucho polvo, a 3 metres bajo tierra, a una de las obras pecaminosas y astrales del género.

Dark Angel, conformada por: Don Doty en las vocales, Hoglan en la batería, Rob Yahn en el bajo, Jim Durkin en la guitarra con Mayer en las gemelas también. Entonces, una vez dicho esto podemos pasar a su placa, su segundo álbum, el segundo recorrido de los californianos. Si desde su “We Have Arrived” los americanos nos habían dado pruebas y pataleos de velocidades que superaban a “las principales agrupaciones”  y las más habladas bandas de Thrash del montón; éstos configurándose con un sonido más agresivo de la “Bay Area” más característico de las oscuridades y los vecinos Death Metaleros. Más bien la banda americana con sonido europeo que parecía canadiense. De esa manera coaligaría ese vástago amigo de herencias ricas en salvajismos y brutalismos metaleros.

“Darkness Descends” recompone la manera de tocar Thrash: un tiempo rezumado a la velocidad, pasajes complejos en bajos interceptadores, vocales rasgadas con tonos infrahumanos y batería poderosísima; muy pedregosa y cambiante. Lo que compone a este disco es la gran maravilla en cambios de ritmos que tenemos, canciones de una duración estándar y disfrutable con armonía adecuada y destrucción incontrolada. Veamos porque. La influencia Slayer está presente –¿Si no era así como?-  pero la versatilidad y la mentalidad ennegrecida de estos cabrones iba más allá a oscurantismos satánicos y lamento diabólicos, D. A, trata de afligir la piel, y entrometerse en los sentidos de la decencia y la compasión humana más arraigada a los santos.

La manera de tocar aquí no es técnica, ni falta que le hace. Más bien se concentra en un solo punto, y este quiere ser explotado lo más que se pueda: crear música brutal y directa con el propósito de ser virtuosos, pero no vanagloriosos Los tempos agraviados, degenerados y obscenos. Las guitarras al igual que el bajo están en una constante humareda de gas lacrimógeno, venenoso y muy dañino, no sólo para nuestros ojos –Terrible pesadillas son las que veremos si seguimos contemplando esto- sino también para nuestros esclavizados y mortuorios oídos. Las piezas compensan esos 35 minutos que contiene el álbum y como se dijo una vez: “Toda obra de calidad no cuenta de perlongadas escenas, sino de una escena donde perdure la calidad” silogismo chatarrero, pero con un sentido de la noción realista y consecuente.

Y sin más concatenaciones, podemos decir, argüir o acusar a este empapeladito de: Maravilla de álbum, único y total. Y es que estamos ante la muestra de expresión, el ceño fruncido, la sien palidecida o las arrugas de la edad séptica de un disco de casi 30 años de antigüedad, dónde marco un antes y después en la música que llevaba su ADN.. y que desde su ARN ya habían conmutado de maldita, a sangrientas y maléficas. Esperate sólo células amargadas y cancerígenas. No apto para Metalicaduchos, Megadtheros o Anthraxistas. El requisito es que disfrutes al combo de King y los suyos para encontrarle mucho sabor a esta malvada piedra caliza y de poros grandes.

La producción encapsula los requisitos, y las expectativas se ven aunadas con semejante trayecto, ya que los valores son adecuados y certeramente colocados. Pasa lo mismo con la caratula espeluznante, esa de los avernos, con un aliento demoniaco y crudelísimo. La crudeza esta reflejada tanto en su música como en su estética. La estereofonía debida  hace que el bajo, un instrumento por veces muy ignorado por los “crudos” del Thrash suene a pacotilla; sin embargo, aquí ya lo tenemos corpóreo y dentón, con artimañas y ningún eslabón que suceder y cría que enseñar.

En definitiva un disco magistral de principio a fin, con sus variantes y su historia, con su tragaluz que le recuerda, con un nombre que si bien no ha sido objeto de admiraciones populares, si ha sabido colocarse y erguirse con mirada altiva entre los grandes del Thrash Americano, y no sólo entre los americanos, sino entre el globo, entre las hechizadas colinas y el reciproco caudal: flotando entre la nata, entre la crema y las doradas nueces del estilo. En fin, no tengo ganas de describir… pero si tengo ganas de recomendarles una bandaza en toda su extensión nada light y redundante, sólo para machotes de talla vagabunda y sudada.
Es digno no tenerlo en la estantería, sino entre los clásicos y estomacales álbumes del metal. No se hable más que Descienda la oscuridad, cabrones.





Nota: 8.8 



Publicado Por: Albert Spaggiari

Coroner - R.I.P. [1987]



Rasquemos por otro bando y por la Europa más desapercibida en su momento: Suiza, en el ámbito Thrashero no ha sido una marea tan consistente como Brasil o Alemania, por lo tanto se me vienen a la cabecilla grupos como los Celtic Frost o los Messiah, que estuvieron rondando por la escena más pesada del género y uno de ellos, logró captar la atención para la música extrema. Pero de un lado tenemos a Coroner, un trío que ahora tiene fama de sobra y elogios como: “Los Rush del Thrash Metal”, debido a su aporte enorme en lo que es el Technical Thrash Metal. Pero nadie se puso la cervecita en la mano y los agarró tan bien como hoy, en su época.

Del salón 80, unos roadies (sin exactitud qué hacían) de los de Tom G. Warrior Y Compañía, sacaron el ánimo que les garantizó formar un grupo de la misma movida y a su gusto preferencial. Ron “Royce” Broder en el Bajo y la voz, Tommy “T.Baron” Vetterli en la guitarra y Marky “Marquis” Edelmann en la batería. Nos presentarían su primer álbum en 1987 con el titulo de “R.I.P.”. Que remarca una gran técnica que se le puede alojar a un estilo tan violento y agresivo como lo era el Thrash de los alrededores del 87’, y aún mejor si se le atribuye una coherencia de pesadez compositiva con este uso de ejecución.

Exactamente eso es Coroner con este primer ataúd, Técnica. No es fría, ni estúpida que hace malabares en su propia mierda. El trío es rudo y elaborado para los temas. La inspiración se nota con los intrincados Riffs, con una belleza peculiar y adictiva, como los solos extra-sentimentales y las melodías como esa: “Nosferatu” que se llena de todo el Neoclasicismo de un Malmsteen poseído por una entidad maligna, que también lo satánico y macabro de las cuerdas de Tommy, se presencia en todo el álbum, sin perder esa sutileza y elegancia que posee. Si usted viene a tomarse una botella y no reconoce lo que es absurdo y lo que es bello, es porque se esta tomando una Regia o porque no tiene oídos.

En su gran mayoría, la elegancia de un traje nuevo, la trae el toque sentimental y las Intros que se entrelazan al comienzo, en medio y final del álbum, donde se recuestan arpegios sofisticados como una relajación. ¿Relajación, de que? Del toque áspero, agresivo y atacante de Royce, de sello personal y de una actitud que refuerza a la música, dándole una gran potencia en los temas. Más aún cuando Marky golpea la batería como si se tratará de experimentar y sentirse tan libre como expresar su creatividad, al igual que el Bajo súper-emotivo de fineza del frontman, que le da más carga de melodía al triangulo. ¿Y como no?, No hay líneas que limiten los instrumentos, son varios lujos que se pueden dar, pero claro, sin salirse del orden instrumental que siguen.

De sabor penetrante como el Ajo y Tan detallista como una Ensalada Cesar. Este disco se proclama con variedades de ritmos y eficacia en melodías. Tanto como velocidad y crudeza característica del Thrash más mamífero del globo terrenal. Conjugando bien estas dos formulas, obtenemos el resultado perfecto: R.I.P. Un clásico que se debe de escuchar por su importancia y su calidad. ¿Canciones pa mi gente? Yo rescato la manzana entera, pero un himno que huele añejo y obtiene gran valor por su enganche tan fuerte en su estribillo, como también por abrir la primera de cinco puertas bajo el nombre de Coroner, ese tema es: “Reborn Through Hate”.

Conclusión: Escúchalo y estarás Coronizado por el resto de tu vida. Y esa alegría rotunda que te llena más que cualquier otra cosa, se agradece abriéndole espacio a tu estantería de discos clásicos del Thrash Metal.






Nota: 9.0


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


viernes, 4 de abril de 2014

Demolition Hammer - Tortured Existence [1990]



A demoler los edificios, a cagar en la cabeza del vecino, a romperle la uretra al cristiano, a comer piedras se ha dicho..!!

Thrash malévolo, perrón y maldito, del que no te escapas sin probarle el semen a la bestia. Tan desprevenido y salvaje como unos Possessed o unos primerizos Sepultura, pero tan retocado, técnico y caótico como unos Sadus en su esplendor ochentero. Americanos, como no podría ser de otra manera, y de paso tarde en la súper-mega-saturación. Combo de acero del Bronx nacido en 1986, con ánimos de comer el universo. Repartiendo palizas y práctica compositiva a finales de la década. Llegando en 1990, tanto en el Thrash y en el Death, ya estaba rellena la dona, tenía de todas para perderla. Sin embargo los sujetos observaron por todos lados, desde la Alemania, la Americana más violenta y el Death más precoz, para hacerse de las suyas.

“Tortured Existence”, es el primer vergazo que clava el Martillo Demoledor del cuarteto: Steve Reynolds (Bajista, Vocalista), Derek Sykes con James Reilly en las guitarras y Vinny Daze (Baterista). De poca vida y de gran violencia, manteniendo firme esa base Thrash, para no salirse del saco redondo. El inicio de este grupo hizo ver a todos, que nunca es tarde para llegar. Conteniendo un nivel muy bajo en reconocimiento, con un Scott Burns dormido en la producción chatarra a olor demo-black-ochenta. Propuso más de lo que podía dar… Brutalidad, Cambios psicóticos, Coros de soporte, Salvajismo 100% y Personalidad.

Seré breve con el material: Feroz y Veloz, ambas opciones se licúan en un aura Death Metalera a la vieja maniobra Deicidiana, Cannibalesca, Morbidistica y toda esa lección gringa que pisoteo a la escena que los influyó. Con un conjunto transformado en un monstruo, como ese diseño grafico que te transporta a la realidad que vas a enfrentar con su música, se dispusieron al comenzar a masticar en vena THRASH. Ese sufrimiento desgarrador de quemarte vivo, con esa desenfrenada voz de Reynolds, esas guitaras Deathers, Groove y malditas, la Batería: como si los palillos del difunto Daze, fueran el martillo, y la percusión es tu cráneo. Así de atroz será tu futuro si no estás agarrado de los calzones o si te lo tomas a la ligera con este material.

Muchos cortes de 5 minutos, con casi todos los temas llenos de soportes vocales a lo Crossover, como variedad del destripamiento. Con toques técnicos, como algunos breakdowns, unos ciertos solos afilados, un Bajo a lo Webster en todo el recorrido y algunos cambios de ritmos macabros. Todo cuaja con la violencia rápida y la locura desquiciada que narra ese frontman, que de seguro tenía planeado los espacios instrumentales, para hacer una oda al headbanging, y luego tirar el chorro vocal que espanta a más de alguna abuelita en reposo. Para dictarnos tortura, depravación, enfermedades e inquietudes mentales de nuestra persona.

¿Canciones? Agarra la mantequilla dura, toda, trágatela toda perra!, no seas maricona, ni mamona en succionar a Green Day en tus días libres. Reproducir bestias en vez en cuando es un alivio y una carga de adrenalina. En este caso, tendrás que sentir el cataclismo y ser una victima más. Estas composiciones tan demenciales son de transmitir agresión y furia. No quebrarse el coco sin explicación alguna. Para muchos lo mejor vendría 2 años luego, para otros, éste es un pedazo de historia y para mí, un trozo que te deja sin mandíbula. 2 Razones: 1. Brutal, 2. Creativo (ya sea en técnica, como las añadiduras rítmicas que entrelazan). Resultado dudoso, porque la formula vocal, parece monótona, pero su estilo ya te deja sin palabras.

Banda rompe ortos, de las que en sus conciertos, eran tan grandes como una cancha de basquetbol, de un sonido que ruge más en directo, que pocos fueron viendo y subiéndose a los escenarios mientras en plena canción estaban tocando los miembros, para que vean el nivel que estamos hablando. Así, comenzaron hasta las más promiscuas como la faldera Metallica y muchas más que ahora gozan de un nivel, que unos tantos gringos quisieran para aprovechar el tiempo perdido. Otra disolución por la época y por los problemas personales… Pero que dejo su catalogo para la posteridad y el futuro del buen amante de la música extrema.






Nota: 8.5 doblado hacia la dirección del animo que tenga...


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


Overkill – Feel The Fire [1985]


Hablar de Thrash es una cosa muy seria y no debe tomarse a la ligera, más cuando hablemos de uno de los principales pináculos astrales o uno de los escarabajos peludos gordos, de eso que sus mordeduras son perennes, imperecedera y definitorias. y así se rompió el cotarro del jeby maltrecho, de saña en vivero y con faz tremebunda; imposible equivocarse de datos, el panteón y la suerte ya está echada…. A ver que demonio sale con ella: Overkill en mayúsculas y con letras verduzcas, no de yerba buena sino de moho antiquísimo, respetable y poco manducado. Prepárense los fuertes, no los halcones imbéciles y alimañas rastreas que dicen conocer el Thrash por Testament.

No quiero extenderme con la historia del Thrash, sólo por hoy. Porque cuya vida es prolífica en los doraditos chochentas, y su manifestación llega con el primer acabose en su lustro: 1985. Americanos de cepa, de mecha New Jersey, donde el metálico y rasgado sonido aún no se había colmado de malas influencias (Las heavys a pedales) pero, una banda llamada “The Lubricunts” que tocaba Hardcore, decidió quebrar los fingimientos y malas partidas del Punk violento de los 80s, y llevar una estilo más metalizado, con la ayuda y mano venosa de la NWOBHM; “Feel The Fire” (Titulo que bastaba para atragantarse con inciensitos venenosos y con una lacerante y flameante luz rojiza: le llaman fuego de los bastardos para los más bastardos)

El Hardcore a la mierda, el D-beat podía ser más rápido si se controlase, los tiempos rítmicos tendrían que acelerarse con bases y estructuras más complejas, llegarían los “Solos Thrashers” –Aquella púa hija del Sucubus, que rasgaría hasta la sienes de los querubines y serafines más puros y anodinos- El patrón despedazado en notas gruesas, políticamente indultadas de equívocos dinámicos y más groovies. Quiero decir, la sintonía estaba sobrepuesta en un nuevo manejo en guitarras. Éstas ayudarían a crear la atmosfera nefaria y constestona, ya que sus irreverentes cortes provocativos aunarían en espasmos para cualquier musculo ejercitado

Gracias Motorhead, sin ti el pez no hubiese pasado a un anfibio terrestre, y mucho más lejano, sin ti, el hombre no hubiese caminado por la senda correcta de la evolución musical, salvajemente indicada. Señores, le debemos una pleitesía de toda la vida a Lemmy, el borracho y sus secuaces harapientos. Y eso es lo que llevo a Overkill a formar el batallón de guerra, a desinhibirse de los miedos antes la emplazada y el conflicto armado-musical que tenían en las narices. La obra sísmica te causa el fragor y el susto acompañado te hace cagar de pánico: Preséntese Feel The Fire , por favor.

¿Cómo podríamos darle justicia a este álbum, señores? No prometo nada, pero venga, a intentar. Integrados para su primer sello con: “Blizt” en las vocales (Después de ser llamado por un anuncio de periódico) Verni en el bajo, Rat en la batería y el otro Bobby en las guitarras (Lead y principales, no te creas que por tocar como Maiden somos Maiden) El sonido de la primera entrega suena a pastos quemados por el bombardeo, bosques incendiándose antes las aperturas de maléficas y vodeviles risitas de hiena angustiada y despalomada “Personality a roer, mi lápiz mongol”

Lo que te encontraras con el álbum es lo siguiente: Coros “Hardcoreros”, pero sin llegar a ser pestilentes colinas de humos negros, Guitarras iniciáticas para el metal extremo, poco ampulosas y muy descarnadas, sin tapujos y con bases más sutiles y directas; un bajo que sobresale en cada pieza quemada, su presencia hace una importancia perdurable y contenedora de la masa necesaria, ni tan chllón como le E´m All de los de florida, ni tan bestia como el Mercy de Papi King. Las justas, te quedas sin progresiones, un poco de Power americano con New Wave británica y toques punketoidianos; bataca de resolución amplia, con un abanico sincero y rítmicamente sabiondo. Cambios de ritmos agiles y poco meditabundos, esas pausas coristicas, y verbalismos intrincados hacen de esta una maravilla de metal, bien ejecutado y organizado desde sus primerísimos planos.

Tema por tema va desangrando las esperanzas de los inútiles y los Fanboys, porque si te gusta el sonido americano y no has escuchado a Overkill por estar rallando a Anthrax, pues salte de aquí, yo no quiero comentamierdas y fanáticos ardidos. Vocales personales, uffff eso es lo que necesitamos en nuestros tiempos, carajo!! Un “Blizt” que llena la facundia de enjundiosa y venal progresión vocativa, con registros secantes y ásperos, rasgueos juguetones y frases intercaladas con valorativos versos fantásticamente llevados a la agresión adecuada. 

Después de tocar las canciones de Los Priest a velocidades nunca antes vista, Los Overkill, mancillarían con sus chaquetas desgastadas, pantalones rotos  e inamovibles pelos largos. Atuendos mamarrachos, pero con razón por encima de la nubes, contestatarios a morir… Su música lo dice en tres palabras: Fell The Fire (Y yo agrego una) Carajo!!!

¿Canciones a destacar? Toooooditas mi compinche, esto es clásico de clásicos, manjares anticuados pero más importantes que las ubres de la vaca para la leche Thash. Y lo único por agregar seria que, estamos frente a un cárcamo “odiseico” de gran cobertura e influencia orbital. Nada lo define mejor como “Clásico de Clásicos” fácilmente entra en una lista de los mejores 15 discos de Thrash Americano… ligara, audaz y gratamente son los papis de la escana, rompiéndoles los dientes a algunos Big Pendejos. Portada… de CULTO..  no se hable más, esto sólo es para los amantes del Thrash Metal: genero sucio por excelencia y mordaz por afluencia.

Cuando escucho algo tan bueno, tan directo y apabullante, con estos patrones e historia heavymetalera, no me queda más que callar, porque los Overkill hacen música de machos… y no me vengan hablando que Exodus es la quintaescencia americana, sin haber puesto oídos a los Verni. Los dos van de la mano, eso si, pateando a ese granero ingrato de los más “famosos y gloriosos” ¿Big Four? ¡Mis pelotas, Overkill Gobierna, hijo de la gran puta!   






Nota: Un 9.1 como la muralla china de laberíntica, y como las pirámides de guiza de mironas y cabronas. 





Publicado Por: Albert Spaggiari

miércoles, 2 de abril de 2014

Destruction - Infernal Overkill [1985]

El momento de la violencia extrema al Metal llegaría a mediados de los 80s: Possessed, Bathory, Hellhammer, serían uno de tantos animales que pasaban la línea que trazaban sus influencias: Slayer y Venom. El juicio llega cuando el Thrash tomaría rienda como un tren encargado de sobre-explotar las capacidades del Thrash a un nivel más lejano. Alemania, cosechó 3 tanques de los cuales contienen un extenso repertorio y una vida que los define: Ellos son, Kreator, Sodom y Destruction. Con ese orden de popularidad, pero todos ellos, diferentes uno del otro. En este caso, metamos a Destruction al costal..!!


Después del entrenamiento en los campos de batalla con un Ep nombrado “Sentence Of Death”, el grupo lograría entrar a la guerra de su vida: Enseñar su calidad en su primer álbum de larga duración. En pleno 1985 vería la vida una producción caquita, (que no lo salvaría las mil y una reediciones) y de alto nivel underground en sus años, pero más que suciedad y actitud tendría las agallas de retar a su compatriota: Kreator con su “Endless Pain” o los Slayer con su “Hell Awaits”. Era un reto duro no limitarse a imitar una técnica o hacerse clon de alguno, por ello tuvieron que crear un licuado diferente para ser de tal etiqueta del Tridente Germano.

Los jóvenes Marcel Schmier al Bajo y Voz, Mike Sifringer a la Guitarra y Thomas Sandmann en la Batería. Representarían un inicio para ese grupo de logo bruto y excelso, con un debut titulado: “Infernal Overkill”, llegando a un trío explosivo que se caracteriza en composiciones redondos de 5 minutos, con una gran capacidad de repetir majestuosamente ritmos guitarrescos sin aburrir claro, en algunos trozos podemos observar exquisitas intervenciones en la línea de la guitarra, melodías Heavys de duro contraste que duran segundos para romper el hielo duro que trazan sus secciones y unos solos altos como una pirámide de agudos y altos tonos. Mike se sobresale y se esfuerza por el equipo con una gran maestría en las 6 cuerdas, que no podemos negar que ya es un inicio del cual se despega del montón el sonido de la banda.

La segunda observación que le mereciera una corona o un puesto en leyendas Thrashers del viejo siglo, de los cuales partirían una característica definitiva, es: La Voz. Marcelito aparentemente padece de síndrome Mustaine, pero sin chillones de pelirroja follada. Pero nadita que ver, cuando nos acostumbramos al tipo y sus intentos fallidos de agudos cortos en algunos temas. Esa rasposa y afilada voz es cordialmente influida de la vertiente Black de la antigua escuela, cuando ni apenas el escándalo del mercado noruego no apareciera en el acto. Schmier no es un virtuoso y mucho menos un pendejo, se nota que su presencia no puede constatar las velocidades rítmicas como harían muchos, dando una fuerza. No obstante, intenta añadir su porción, con un vital rango en medio tiempo, que puede desagradar a algunos y pueden alegrar a otros, pero ese es el estilo del grupo y del vocalista, guste a quien le guste, así canta el cabrón.

La tercera y no menos elaboración resaltada, es Tommy con su batería rocosa, con mucho eco y precisión. Todo el conjunto trata de inclinarse de diferente balanza de lo antes hecho y eso es aplaudible, pero más aún, cuando nos lanzan himnos como: “Invincible Force”, “Death Trap”, “The Ritual”, “Tormentor”, “Bestial Invasion” y su instrumental ”Thrash Attack” que proporciona técnica sin abrazarse del flujo estúpido de las maniobras innecesarias. Si todas ellas no son nada para ti, puedes irte al carajo inmediatamente!!, El 80% del álbum se utiliza en los escenarios y la mayoría de ellos son garantizados con estribillos memorables como esos: “Priest, Priest, Evil Priest..!!” (The Ritual) o ese: “Hell storms, Rush over the earth… Bestial Invasion” (Bestial Invasion), todos con una gracia diferente que los une la suciedad y la agresión de diferente forma de ejecutarse.

Cuando en las mismas tierras se proporcionaban semi-guturales para el género, Destruction no perdió la batalla, la implacable batería desprevenida y veloz, la guitarra de acordes extensivos e ingenios rítmicos con el Bajo, logran estar en un estado instrumental de alta calidad, sin necesidad de contener un martillazo bajo la manga como un Petrozza o un Angelripper como frontman, igual tenemos su pizca productiva e influyente, con un latido levemente al Black Metal y de distintivo tono agridulce, Marcel se defiende con chillidos minúsculos, gritos y narraciones malévolas que nos paran a la hora de oír sublime añadidura a la devastación.

Los detalles más a fondos son incapaces de detectarlos, con solo nombrar ese interludio del minuto 4:10 del tema “Death Trap”, me quedo corto y sin duda esas solturas vocales, como dejar solo al micrófono en un coro devastador como: “Tormentor” o “Bestial Invasion”, me quedo aún más encorvado e insuficiente hábil para describir las hazañas, tanto por cada miembro como grupal. Esa pared sónica y ese ambiente sucio de la producción, empapa la maldad y empareja el motivo de sus letras y su música.

Para terminar de nombrar pistas, mencionare esa: “Antichrist” que trata de suavizar las secciones instrumentales, con un tema corto y directo, aunque lo que nos dejo fue mejor, esto es imparable, después de tanta variedad, siguen dándonos volteretas macabras y sueltas después de todo. Y para finalizar el peso y destrucción, obtenemos una épica, no ofrecen Power bajero, ni baladas frutales y mucho menos descanso, cuando me refiero a “épica”, trato de decirlo de una manera en que el tema quiere recapitular todo lo antes visto. ¿Cómo?, con reverendos 7 minutos que escupen tortura asfixiante que al diluir más de 4 minutos se presencia un maléfico “Black Death, Black Death”, que hace mención a la última pista del octágono de golpes feroces y creativos pasajes mugrientos.

Se me hace más fácil resumir su final, debido a que himnos tan enaltecidos por sus gruesas líneas creativas, componen algo que solo se puede llamar, como: Sublime y me resultará reiterante y molesto, más de lo que mi opinión ha dejado claro, que este material es un clásico de clásicos. Y no quiero redundar más. Pero debuts de los que te dejan inquietos a la primera por ese raspado e indiferente estilo, que no conocías, es de darle un premio, por su variante alejada de los demás, influir en grupos más extremos y todavía hacerlo magistralmente con una tétrica naturaleza que no pierde por cada misil que lanza este tanque hacía nosotros al paso de los tiempos.

Destruction es Destrucción, que no se diga más.






Nota: 8.8


Publicado Por: Zdzislaw Beksinski


Minotaur – Power Of Darkness [1988]


En nula y pomposa orbita estamos, oblongos y descarrillados, con una frente de perfume negro, ojos virolos y un descollante reumatismo nervioso en las cerviz, por añadidura congestionados de petróleo en los orificios humanos: dos pelotas de carbono crudo en el culo, un paquetón de acero inoxidable en la boca, y cuatrocientos gramos de polvo diurético por los oídos… Minotaur, maquiavélico científico loco, ese será nuestro verdugo de ahora en adelante. Y después de experimentar con las fisuras más sensibles, apuesto a que nos hará estofado familiar, con coquita en mano y empanizado 5 estrellas de lomito de cerdo, a lo Hotel Deluxe 5 estrellas. ¿Por qué? Porque así lo quiso el mandamás y contestarle con ínfimo rencor, provocaría en él un el estallido más iracundo y temible de los sietes mares, y 4 vientos. PD: si juegan con juego, se juegan la vida… porque la criatura del Dr. Minotaur a despertado… y se Llama “Power Of Darkness”

Mientras gringos, hijos de pata rajada, estaban colmándose de Thrash metálico y rasgado, Alemania, nación de malditos engrudos mohosos, se enervaría a los albores de una de las escenas más prolíficas y bestiales que se pudieron dar en el llanero berlinense: La Alemania metalera del Thrash… hijos de la Escuela de Frankfurt, o del enigmático periférico asesino: Dusserdolf. Pero, estos escrotos se germinaron, con sus folículos “angiospérmicos” y sus tentáculos calcáreos y porosos… Sí, la bestia es amorfa, apestosa y megaterica, y sobre todo, corrosiva y magmeante.

Trió de enfermos, adictos o agresivos muchachines de la calleja: Jorg bock en la batería de palo/piedra, Andi en las guitarras y las vocales –Aunque me gusta llamarle a esto: alaridos de perro mucoso- , Thomas White en el bajo, pero de White ni las pepas o los pepos. Y como una vez Hades despertó para derrotar a los titanes con Zeus y Poseidón, hoy despierta ese ojo maligno y sangriento… ya nos perdimos en el bosque de las fieras, los únicos que podrán defendernos serán los inmigrantes cactus de fechas amarrillas, son los únicos seres benignos en ésta fangosa expedición. Y en la explanada, de día nos vigilan los zopes, y de noches las monstruosidades salen a buscarnos como ninfas nalgonas y buenorra.

Describamos más a fondo ésta bestia de 24 hocicos y doscientos anos: come como caga, tantos huesitos indefensos que se atraganta en un santiamén. “Power Of Darkness” es el Thrash tópico germano: Riffs “inseguibles” veloces y punzantes, muy acalorados y delirantes, los rasgueos son muy preponderantes, esa púa que recorre y hace tributo del cuál esta música lleva el nombre que lleva. La batería también da la suyo, es atascada y rolliza, no tiene adornos y sólo recrea el ambiente destructivo del cuál estamos acostumbrados; no es un batero virtuoso, sólo es un puto canijo que esta apelmazando las baquetas con esas piedras huecas de tambores.
  
Otra referencia ineludible y que tiene que ser conllevada con señorío, tronío y respetables miradas falseadas como se le ve a un  abogado estafador y de renombre es “el bajero”. Pero, ojo, que el Dr. Minotaur en lo único que te estafa, es sobre sí lo que está tocando tiene un puto hálito de Metal para idiotas… pues, no, no lo tiene… mejor te rompe la jeta de dos clavazos en los meros dientones. Y el bajo se luce a borbotones: se destaca en secciones de ralentí, y en cambios bien estructurados, acompañados de unos registros  a lo “Pretozza”  que se van desgañitándose con la profundidad rica en oquedad del bajo; hosco instrumentos petrificado que desempeña notas audibles y parajes atecomatados.en definitivas se destaca, no a lo señor puto (Qué bien elogiado se tiene aquí) pero, gracias al bajo sentimos ese cuerpo, no sólo de carnita, sino de huesos de titanio.

Pero, antes de aligerarnos, un punto muy central sería plantearse la siguiente pregunta: ¿Es Acaso El Thrash Alemán la evolución instintiva del Americano? Y dejemos otra a pregunta de examen, ¿El Thrash gringo se estancó en su cubil? (Esta última la responderemos entre todos) bueno… en la primera yo diría, personalmente claro, que sin la llegada y ramificación de los fuelles y lindados territorios Europeos, el Thrash Tal vez no hubiese sido una gama tan explosiva y directa, como lo es ahora. Por ejemplos los británicos dieron el Corchete del hardcore, Bathory y Hellhammer la semilla del mal heredara de venom (Otro britanicote)… y claro la llegada de Los terratenientes Sodom y los incisivos Kreator no es cosa de todos los días:¡Baktun Maya, carajo!

Y así es… ahora, las vocales de perro sufrido: malditas voces desgarradoras, como susurros chirriantes y ácidos, aliento de dragón de mampostería, crujidos psicofonicos de los avernos, inundados de tesituras gritadas. Estos son registros de una euforia incontrolable, de asechanza, odio, martirio, tortura y redenciones diabólicamente infernales. Qué nivel más apabullante y atronador, una maldita bestia jorobada de malhumor que se levanta a las 3 de la mañana, porque lo han despertado cuando hacía la digestión de náufragos endebles que moraban su recinto sagrado… titánico retumbar entre los abetos y las palmeras, y el suelo semi-desetico “El yelmo tiene dueño”

Producción como la caca mosqueada: con un olor fuertemente podrido y nauseabundo, a la postre, con aleteos y zumbidos molestos: en realidad,  muy sucia, pero sin llegar a los valores poco valorativos de Brasil (Quieres ser parte de una banda de culto de los 84, con una demo de 35 minutos y una portada de muralista mexicana, pues, ve a Brasil, y compone cualquier mierda de riff… a ver si te haces el Possesed de la favelas) y la portada… un cuchitril de 4ta división digno para los enfáticos y locuaces e imbéciles seguidores de la música under… sucia, malévola y cochambrosa!

Minotaur se asta como uno de los banderiles que podían haber prometido una discografía sólida, con unos 5 álbumes y tal vez una sola oportunidad hubiera bastado: Pienso que ellos, en mis más remotas y concentradas cavilaciones, pudieron tener un puesto más digno… y quién sabe, no tuviéramos que aguantar mierda y media con banditas de Thrash que toquen en la Antártida. ¡A pedalear al pacifico!






Nota: 8.2 como una erección sin fluyo.





Publicado Por: Albert Spaggiari.

Thrash Perrón

Sáquense la pirinola, la cerveza caliente, el chaleco ridículo y apeste a vomito de simio...Thrash Metal Bruto, Técnico, Blackero, Progresivo, Sucio...De todo y mezclado en un especial largillo y abundante, del cual ustedes perros mal nacidos, podrán descargar y leer las opiniones y discos que presentaremos. Anteriormente se cargo esta escena, pero no bastó para merecerla en el sitio de mierda. Esta vez, tendremos y nos esforzaremos lo más posible en estas 2 semanas, para presentar merecidamente al blog el THRASH METAL en todas sus combinaciones, fusiones, ramas, blablabla... Ha quitarnos el tufazo novedoso y nos vamos pal agujero sucio y carroñero..!!!

Advertidos y listos, que empiece la matazera y el buen Metal de Machos..!!



Publicado Por: Zdzislaw Beksinski